Por: Maylen Paz Treto

 

Hablar de Sagua la Grande en cualquier contexto es hablar de Lam, incluso, más de uno en el mundo ha sabido que existe Sagua la Grande gracias a Wifredo Lam. Porque sí, era cubano, pero más que cubano era sagüero y de eso siempre estuvo orgulloso.

¿Será por ello que quiso el destino que un hijo tan connotado de esta tierra naciera el mismo día de la fundación de la villa 90 años más tarde?

El orgullo es recíproco, Sagua la Grande se regocija de haber acunado al más universal de los pintores cubanos, de inspirar muchas de sus obras magistrales, porque la influencia de los tambores, de la religión y de los paisajes fue vital en el imaginario poético de Lam.

Cierto es que se despidió de su tierra con pocos años de vida. La familia había decidido darle una mejor preparación académica en La Habana. Pero de La Habana también partió. Su formación requería la solidez que solo podía afianzar codeándose de figuras monumentales de la plástica que lo recibirían con los brazos abiertos por lo insólito de sus creaciones.

A lo largo de su formación recibió también críticas por lo particular de su poética, pero no la modificó ante los cuestionamientos porque, como él mismo dijera “el oficio resulta útil para el arte, pero el arte no es el oficio”. Las enseñanzas racionalistas y académicas las tenía aprendidas, pero se liberó de ellas.

Pudo llegar a ver las más sublimes creaciones a nivel internacional, pero siempre confesó chocar con los artificios, con las obras que lo decían todo o que simplemente no decían nada, porque “un verdadero cuadro hace trabajar la imaginación”.

Y con esa premisa y la experiencia acumulada tras las influencias de las vanguardias artísticas europeas, llegó a crear un arte con un sello propio, cuya originalidad habla de expresionismo africano, de modernismo francés, de simbología china, del cubismo, del surrealismo y, a la par, de una sólida formación académica.

Pero más que de corrientes e influencias, habla del gran ser humano que fue Lam que volcó en su pintura todo su sentir ante el dolor y la miseria humana. Al volver a Cuba él mismo declara: “Yo sería un caballo de Troya, del cual surgirían figuras alucinantes, capaces de sorprender, de turbar los sueños de los explotadores. Me arriesgaba a no ser comprendido”.

Corrió el riesgo y por ello muchas interpretaciones han recibido sus obras magistrales: La jungla, Malembo, Canto a Camosis, Presente eterno, Escalopendre, Arpas cardinales, Flor luna, Luz de arcilla, Rumor de tierra, La silla, etc.

Muchas fueron las exposiciones que sorprendieron al mundo, que lo enorgullecieron, pero siempre recordaba con mucho cariño y mencionaba de primera la expuesta en el Salón de la Sociedad (Círculo de Cultura y Recreos) en su amada Sagua la Grande en 1923.

Lam logró no solo conquistar un lugar cimero en el arte de vanguardia, su mérito radicó también en representar una actitud avanzada, capaz de transformar la sensibilidad en la época que le tocó vivir.

Lam es atemporal, todavía cala hondo en cada ser, en cada cubano, pero especialmente en cada sagüero que, de una forma u otra, se sabe representado en sus excepcionales obras. 

 

 

 

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El Museo de la música Rodrigo Prats.

     Fundado en 1992, en la Calle Solís No. 157 entre Martí y Maceo, en Sagua la Grande, el Museo de la Música “Rodrigo Prats Llorens”, es una institución especializada en la historia del arte musical de  valiosos exponentes de la música cubana nacidos en la Villa del Undoso, como el flautista Ramón Solis Fernández, los maestros Jaime Prats Llorens, Enrique González Mánticci y el famoso cantante Antonio Machín, entre otros.

     En sus salas se atesoran colecciones líricas de partituras, documentos, fotografías originales, soportes fonográficos, instrumentos musicales y objetos históricos, de valor excepcional. Es la sede permanente del Grupo Lírico “Conchita Rodríguez”, además se realizan peñas de diferentes músicos del patio y conversatorios sobre la música cubana y sagüera.

     Esta institución ofrece servicios científicos como recorridos especializados y dirigidos, charlas, conferencias y consultas de fondos de animación artístico-cultural.


 

Río Sagua la Grande

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