Atlhleisure, ¿comodidad o imitación?
A más de un abuelo, e incluso a más de un padre, hemos escuchado criticar eso de salir por la noche con tenis y, si se acompañan de un vestido, ni hablar de la censura.
«En mis tiempos esas cosas no se usaban ¿Quién ha visto algo semejante?» es la idea que nos reiteran una y otra vez.
Lo cierto es que, con aprobación o no de los adultos, o de algunos no tan jóvenes que no se suman a la tendencia, las zapatillas, tenis, etc., son solo una prenda de muchas de las que conforman el llamado estilo athleisure.
Sabiendo cómo se nombra o no, o por qué surge, muchos jóvenes, en estos tiempos de tanto calor, se adscriben a esta moda para lograr comodidad a la hora de vestirse.
Porque precisamente este estilo que parte de los términos athletic (atlético) y leisure (ocio) consiste esencialmente en llevar ropa informal y cómoda diariamente, similar a la ropa deportiva, pero estéticamente más acabada.
“El estilo relajado y fresco de la ropa deportiva se combina con la moda para crear una tendencia completamente nueva, que es a la vez, elegante y cómoda” es el argumento de muchas tiendas de ropa deportiva norteamericana.
El Atlhleisure nació hace décadas
El athleisure reconocido hoy como un estilo, es producto de un largo camino que empezó con los chándales de los 70.
En esta época lo importante era facilitar la realización de ejercicios y practicar cualquier deporte. La atención se centraba en el ejercicio y no en la estética.
Durante estos años y algunos más la elegancia era la primero y la ropa práctica era despreciada y severamente criticada.
No fue hasta principios del siglo XX que comenzó el declive de la ropa formal en el entorno de trabajo en Estados Unidos. Los empleados vestían de un modo más casual.
Era lógico que ante tantas horas de trabajo quisieran utilizar ropa cómoda para rendir más en sus puestos. Esto comenzó con los empleados que no trabajaban directamente con el público.
Algunas actrices de los 80 se calzaban su chándal, sus tacones y se ponían labios carmín. Las llamaban catetas; se reían de ellas sin saber que anunciaban el futuro: la moda deportiva para vestir. En 1988 Martirio se calzó su peineta y lo cantó en sus Sevillanas de los bloques:
Con mi chándal y mis tacones,
arreglá pero informal,
domingo por la mañana
él me saca a pasear.
El paso del tiempo ha convertido ese arreglá pero informal en athleisure.
El Atlhleisure hoy en el mundo
Celebridades como Kendall Jenner y Gigi Hadid han hecho de la ropa deportiva una tendencia en moda.
Modelos como Elle McPherson, que nunca ha corrido un maratón, se pasean por el mundo con toda la equipación: zapatillas de deporte, leggins o mallas, varias capas de prendas, gafas de sol y bolso.
Por su parte, de Aimé Leon Dore ha creado algunos de los mejores looks del athleisure. Ella se esfuerza por crear piezas atemporales enraizadas en un diseño simple pero poderoso. Entre sus prendas favoritas se encuentran los jerseys de colores, los pantalones de pana de mujer, los pantalones cortos de gimnasia con serigrafía y los polos de estilo universitario.
Los jóvenes, imitadores natos
Como bien sabemos, hacer ejercicios no está entre las preferencias de los jóvenes, al menos no de los de nuestra ciudad. Los escasos gimnasios que existen son generalmente visitados por hombres que no atienden su vestimenta a la hora de hacer ejercicios.
La costumbre de correr, hacer ejercicios luego de salir del estudio o el trabajo no es propia de nuestra cultura, por tanto, la vestimenta acorde a esta ocasión es importada también.
El joven en Sagua no va al trabajo en ropa deportiva para de ahí partir al gimnasio, se trata de la imitación del último grito de la moda en otros países.
Yenlis es una joven estudiante que declara que no hace ejercicios porque no tiene tiempo entre tanto estudio. «Mi prima me manda la ropa que ella dice que es lo último allá y por eso me visto así porque eso se usa», expresó.
Cuando le preguntamos a qué lugares se dirige con esta vestimenta nos dice que: «Lo mejor que tiene es que se usa para todo, para salir de día y de noche, para una salida casual o para una salida elegante. Las mujeres más atrevidas hasta usan los monos de rayas a lados con tacones altos».
Lo cierto es que en el municipio no contamos que una tienda especializada en ropa deportiva, ni en calzado. Sin mencionar que las que existen en la provincia exhiben altos precios debido a las marcas reconocidas que portan.
Por ello, se adquieren a través de la venta de particulares y por el envío de familiares.
Esta moda para nuestro clima tiene grandes ventajas, estar cómodos con tanto calor es vital.
Puede ser criticada o no, pero, al parecer llegó para quedarse. Aunque lo ideal sería que no fuera solo una farsa y que sus practicantes dieran en espacio real en sus vidas al tan necesario ejercicio físico.













