La restauración del Hotel Sagua, para su explotación turística, insufla nuevos aires a la ciudad cuyo centro histórico fue declarado Monumento Nacional en 2011, espacio sobresaliente en su arquitectura de diversas épocas, principalmente de 1850 hasta 1930.
Un fuerte movimiento constructivo actual alegra a los lugareños porque devolverá a la edificación los valores con que fue ejecutada en 1925, lujosa instalación para la Cuba de la época con cuatro niveles, uno dedicado a restaurante y carpeta y tres de habitaciones.
Entre los méritos del área central de la localidad, donde se halla el hotel, figura una vistosa arquitectura que conserva muchas de sus virtudes en buena cantidad de exponentes de diferentes épocas, principalmente de los siglos XIX y XX.
Destacan la monumentalidad de edificios como la iglesia parroquial y la terminal ferroviaria, que mantienen toda su vitalidad con las funciones para las cuales fueron creadas.
Apenas a unas cuadras del inmueble en reparación se distingue el Palacio Arenas, considerado una de las siete maravillas de la arquitectura en Villa Clara, inmueble ecléctico, levantado para residencia en 1918.
El edificio conserva abundantes elementos del movimiento art nouveau, visibles en carpintería, mamparas, zócalos, arcos y en balcones, junto a detalles de balaustradas, casi una exclusividad en la provincia por decoraciones en pisos, muros, pinturas murales y trabajos en yeso en los falso- techos.
La imagen de la central ciudad cubana, fundada el ocho de diciembre de 1812, se singulariza por el uso de guardapolvo en las fachadas y de la madera en la ejecución de inmuebles que aún pululan por la localidad, tipología constructiva que no alcanzó igual difusión en ninguna otra región del país.
Después de un largo período de deterioro, la recuperación del hotel Sagua se inscribirá como importante obra para el turismo que embellecerá una zona de altos valores patrimoniales locales.
Tomado de ACN












