Por: Bárbara Fortes Moya
La unidad de artes gráficas de Sagua la Grande, Lázaro Huet Elías, perteneciente a la empresa Villargraf, de Villa Clara cumplió sus producciones al cierre del semestre, las que están dirigidas a proveer de insumos a oficinas, modelaje de todo tipo, facturas, vales de venta, contratos de trabajo, así como cajas para cake y bufett de diversas medidas que se comercializan con diversas empresas del municipio y la provincia de Villa Clara.
Varios equipos de linotipo como el de 1800 y otro de 1908 de impresión directa, atesora la conocida imprenta de Sagua la Grande, un hijo de esta tierra, Alfredo López, aprendió a trabajar en una de estas máquinas como Tipógrafo.
Con un equipamiento obsoleto y gracias al ingenio de uno de los trabajadores Rolando Pérez Jiménez funciona en el troquelado una máquina muy antigua .Según reza en en el propio equipo, su fabricación data de 1950, hace casi siete décadas, en la ciudad de Heilderberg, Alemania.
La tipografía consiste en la composición manual de las letras, para posteriormente imprimirlas expresa este mecánico tipografo- linotipista, con cuatro décadas de trabajo en la imprenta saguera.
Entre las innovaciones a presentar en los próximos días está el proyecto de Recuperación de los discos de freno de la máquina de corte soviética RE-120. Ha participado en otros eventos para mantener funcionando las máquinas por lo que ha hecho adaptaciones importantes, a las rodajas, cojinetes de cajas de bolas, cambiados por bujes, en fin, dice, lo importante es que no está paralizada, expresa el experimentado linotipista y tipógrafo.
"Cuando se rompen, me siento mal, son parte de mi vida, expresa con emoción, quien sigue con igual pasión que el primer día. Se imponen las nuevas tecnologías en la impresión, habrá nuevas inversiones aquí, pero yo no me separaré de mi vieja máquina.
Rolando Pérez Jiménez, es uno de los trabajadores experimentados con mas de 40 años de labor en la conocida Imprenta de Sagua quien expresa categóricamente "Es todo un arte, tienes que aprender a leer al revés, para no confundirte, pero cada día se aprende para llegar a ser un buen linotipista" .
El colectivo está integrado por seis trabajadores, de ellos dos son mujeres, quienes siempre unidos desempeñan su quehacer para mantener el reconocido prestigio de las artes gráficas en el territorio.












