Por: Diana Guirola de la Fuente
Sagua la Grande recibió con euforia otro Sábado de la rumba, ahora en escenarios del anfiteatro Ramón Solis, un espacio en el centro de la ciudad.
Al lugar asistieron los fieles seguidores de los ritmos afrocubanos y otros que se sumaron al contagioso sonido de las tumbadoras.
Convocados todos por Pablo López de la Paz, el popular Pablito el rumbero, a la fiesta acudieron esta vez, motivados por la presencia de la agrupación Ochareo, que desde hace algún tiempo no visitaba la Villa del Undoso.
Entre cantos y toques de tambor y con los contagiosos ritmos del guaguancó, la columbia y el yambú, junto al guarapachangueo, el popular Conjunto Folclórico de Cienfuegos puso a bailar hasta a los menos dotados.
Tal vez muchos no imaginen el universo de valores y sentimientos que trasmite la rumba; pero aquellos que la disfrutan saben del respeto, la pasión, la preservación de nuestra identidad y hasta del amor a la Revolución que inspira este género musical declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
