Por: Diana Guirola de la Fuente

 

El espectáculo circense Arcoiris de fantasía retornó a Sagua la Grande, y como en su anterior visita atrapó la atención de grandes y chicos.

Engalanado para la ocasión, el anfiteatro Ramón Solis fue testigo de las risas y aplausos que payasos, magos y malabaristas provocaron en el auditorio que una vez más prefirió a los simpáticos animales amaestrados. Tres perros y dos monos que con habilidades bien enseñadas lograron avivar las emociones.

La interacción de los artistas con el público en el difícil número con látigos, también conquistó la simpatía popular y ganó una ovación cerrada.

La Villa del Undoso, una ciudad con marcada tradición en el gusto por el circo, volvió a sentirse de fiesta durante dos noches y dos funciones que sin dudas dejaron un agradable sabor.