Foto: Ricardo López Hevia

 

Un jit de Norel González en la baja de novena dio a Cuba su tercer triunfo en el Premundial de Panamá. Los antillanos rozaron el susto al desperdiciar una ventaja de 4-0 y nuevamente hubo polémica por el manejo de los lanzadores

Luego del tropiezo contra los invictos venezolanos, Cuba se repuso y venció 5-4 este lunes a Colombia en el Panamericano de Béisbol categoría Sub-23, que se celebra desde el pasado viernes en varios parques de Panamá.

Los pupilos de Ariel Pestano sudaron la gota gorda para vencer a los cafeteros, que vendieron muy cara su derrota al borrar una desventaja de cuatro carreras en el tercio final, algo que no todos los equipos pueden hacer, mucho más ante un pitcheo tan consistente como el cubano.

Pero vamos por partes. De inicio, el alto mando cubano hizo cambios en su lineup, colocando de hombre proa al granmense Raico Santos, quien tenía seis cohetes en diez turnos durante los primeros tres encuentros. Dada su capacidad para embasarse y su velocidad en el corrido de las bases, la movida era lógica, máxime si Pedro León solo acumulaba par de jits en trece turnos encabezando el orden ofensivo.

Teniendo en cuenta el bache del patrullero mayabequense, Pestano lo colocó en el séptimo turno y subió a Dasiel Sevila por detrás de Raico, mientras el resto de las piezas se mantenía en su sitio. La jugada no tardó en rendir frutos, porque en segundo episodio León bateó con menos presión y se embasó luego de que Yoelkis Céspedes también entrara en circulación.

Con compañeros en los senderos, el paracortos capitalino Yorbert Sánchez remolcó una con jit y después Raico Santos lo imitó, y gracias a su conexión fueron dos los cubanos que pisaron la goma. El racimo de cuatro carreras dio comodidad a la Mayor de las Antillas, que vivió trances de tranquilidad con Yosver Zulueta en la lomita.

El villaclareño, aunque se metió en complicaciones por los seis sencillas imparables y los tres boletos que concedió, supo salir del atolladero una y otra vez, congelando los bates colombianos con hombres en circulación. Ese mal golpeó con dureza a los sudamericanos, que dejaron 12 corredores en bases.

Zulueta avanzó hasta el quinto, pero la amenaza cafetera pesó para que lo extrajeran del box y su lugar lo ocupara el agramontino Carlos A. Pérez, uno de los mejores cerradores de la 57 Serie Nacional. El derecho resolvió la situación y no se complicó en exceso, al menos hasta el séptimo round.

En el llamado inning de la suerte el rumbo se torció y los colombianos fabricaron par de anotaciones, que perfectamente pudieron ser más si el alto mando no ordena un toque de bola sin sentido con hombres en primera y segunda sin outs, perdiendo por tres. La jugada dio un aire al pitcheo cubano, el cual, no obstante, fracasó en el episodio, pues luego aceptaron varios cohetes que equilibraron la balanza 4-3.

La mayoría de las conexiones fueron contra el camagüeyano Yariel Rodríguez, quien permitió tres inatrapables y solo pudo sacar dos outs. Su salida al montículo prueba que, definitivamente, no hay roles marcados dentro del cuerpo de lanzadores, porque Yariel fue el abridor del primer partido, con lo cual suponíamos que lideraría el staff en esas funciones, junto a Ulfrido García.

Pero al parecer la desesperación se metió hasta las entrañas de Pestano y el resto de los entrenadores de pitcheo, que optaron por meter de nuevo al agramontino al ruedo, solo dos días después de que caminara cinco entradas contra Argentina. Muchas veces se ha hablado de que la preparación de abridores y relevistas no puede igual, y aquí quedó perfectamente demostrado.

Yariel, quien ha trabajado ya durante meses como uno de los puntales de la rotación de Camagüey y luego de Las Tunas, se vio descentrado y sin saber qué hacer. No tenía dominio de ninguno de sus envíos y eso le costó. Como es lógico, la situación fue a peor y Cuba no tuvo más remedio que echar mano a Liván Moinelo, el apagafuegos estelar de la escuadra.

El pinareño, quien se suponía solo trabajaría en los partidos de la Super Ronda dado su desgaste en la Liga Profesional de Japón, ahora liquidó par de entradas, y no sin daños, porque en el octavo permitió el empate de los cafeteros.

Afortunadamente para Cuba, en el noveno Yorbert Sánchez pegó su tercer jit de la tarde y luego fue remolcado desde segunda por un Texas de Norel González, quien se vistió de hombre grande y terminó las angustias antillanas.    

Esta fue la tercera victoria de los pupilos de Ariel Pestano, que hoy enfrentarán a Puerto Rico en el último pleito de la llave B. A la siguiente fase avanzan los tres primeros por grupo y se arrastran los resultados contra esos clasificados.  

Tomado de Granma. http://www.granma.cu/deportes/2017-11-28/victoria-in-extremis-contra-colombia-28-11-2017-07-11-08