Por: Lizandra González Machado
Gracias a la evolución del hombre, desde el Australopitecus, pasando por el homo habilis, homo erectus, Neardental, Cromañón y hasta el homo sapiens de hoy, la habilidad de manipulación que ofrecen los pulgares oponibles, no solo le han facilitado al ser humano, la fabricación y uso de instrumentos, sino que hoy es una herramienta fundamental para el lenguaje chat.

Seguramente, alguna vez has recibido un SMS o mensaje en las redes sociales con una escritura más corta o abreviada. Por ejemplo: slmos finde? xoxo carita feliz, que significa: ¿salimos el fin de semana?, besos y abrazos, estoy feliz.
¿Un traductor? No lo dude, llame a su hijo.
Es que en la escritura virtual, signada por el límite de caracteres y la simulación de una charla, la velocidad se impone y la fonética es quien manda. Y así se comunican, principalmente, los adolescentes y jóvenes del siglo 21, a través de mensajes donde la lógica, gramática y ortografía no tienen cabida y el deterioro del lenguaje y la escritura campean por su respeto, en unas edades donde puede ser perjudicial sobre todo cuando no se ha fijado bien las reglas ortográficas.

Para esta comunicación se utilizan los fonemas de las palabras, la combinación de los vocablos, símbolos, emoticones, añadimiento de letras y caracteres especiales. Un ajiaco, donde, aunque se vale todo, hay cierta lógica y algunas reglas básicas: los acentos, adiós; los signos de interrogación y de expresión no existen al comienzo de la frase; la h es invisible; la letra k reemplazó en casi todos los casos a la c y a la q.
Si bien hay una transgresión del lenguaje normativo, lo cierto es que las imágenes a través de letras y los emoticonos enriquecen la escritura dentro del espacio virtual y su principal función es la transmisión de emociones y, con ello, el sostenimiento de las relaciones dentro de este campo.
¿Maltrato del idioma? ¿Un nuevo lenguaje? ¿Códigos secretos? ¿Identidad de una generación? Todo eso y más discuten actualmente lingüistas y semiólogos. Unos van por los pros y otros por los contras. El temor por el deterioro del lenguaje sigue latente y en aumento; pero en algún punto, los estudiosos del tema se encontraron y es que este fenómeno no puede detenerse, solo hay que aprender a convivir con él y tratar de solamente limitarle a las plataformas virtuales de mensajería instantánea.
Pero sucede, que en muchas ocasiones, esta escritura críptica y aparentemente anárquica, se ha desplazado de los celulars y la computadora hacia los apuntes de las clases o saltan perturbadores en un examen, ante la revisión desconcertada del profesor. Los más expuestos a este moderno sistema taquigráfico virtual, si lo mantienen encerrado dentro de su plataforma, no deben tener mayores problemas que la incomprensión de los mayores, pero si escapa a otros ámbitos de tu vida cotidiana que no requiera brevedad ni inmediatez, puede suponer un empobrecimiento del lenguaje de Cervantes, un retroceso en la cultura y la difusión de la ortografía y otras normas lingüísticas, incluso, pudiera ser considerado, como la más fiel copia del lenguaje de aquellos hombres del pleistoceno.












