Por: Liz Martínez Vivero

 

Más del 70 por ciento de los cubanos nacieron con el bloqueo impuesto por Estados Unidos. Catalogado como el más largo en la historia de la humanidad, afecta todas las maneras de desarrollo del pueblo cubano y como se sabe es una violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos más elementales: los humanos.

La historia del embargo a Cuba se remonta desde 1962, cuando John F. Kennedy, firmó la Orden Ejecutiva Presidencial 3447 con la que lo implantó formalmente.

Estas son algunas de las restricciones que aún sufre la isla por causa del bloqueo:

- Cuba no puede exportar o importar libremente alimentos de Estados Unidos. Desde el año 2000 las restricciones en esta materia se han acentuado. Además, la Ley de Comercio con el Enemigo sigue vigente y data de 1917.

- La propuesta del expresidente estadounidense Barack Obama sobre la utilización del dólar en las transacciones internacionales de Cuba continúa sin materializarse.

- En caso de obtener permisos para realizar alguna compra, el país está obligado a pagar en efectivo y por adelantado, a través de entidades bancarias de terceros países y con moneda diferente al dólar. Lo que dificulta aún más los procedimientos.

- La inversión de compañías estadounidenses en Cuba permanece prohibida y esto limita el crecimiento del sector de negocios de Estados Unidos y perjudica el cubano.

De forma simplificada doce horas de bloqueo equivalen a la insulina que corresponde a los 64 mil pacientes que dependen de ese medicamento en todo nuestro país.

Pacientes con cáncer sufren las carencias de equipos médicos que son vendidos desde Estados Unidos, ya que las compañías norteamericanas tienen prohibido suministrar estos insumos a hospitales e institutos cubanos. Sin embargo, el 21 de octubre de 2016 Cuba y Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento para la cooperación en el control del cáncer. 

Durante la administración norteamericana precedente se adoptó un grupo de medidas que modifican la aplicación de algunos aspectos del bloqueo. No obstante, los pasos dados hasta el momento por parte de Estados Unidos en esta esfera, aunque positivos, son aún insuficientes.