Fotos de la autora
Por: Diana Guirola de la Fuente
Ser madre es un privilegio y un regalo que la naturaleza ha otorgado a las mujeres. Ser madre significa tener una razón de ser para el resto de la vida.
Pero qué ocurre cuando esa razón se multiplica con el nacimiento de varios hijos, acaso el amor se comparte o se multiplica?
Para una joven madre como la sagüera Yenisleidy Alfonso Martí la respuesta verbal no parece imprescindible, tan solo verla rodeada de cuatro pequeños y otros dos en brazos, te da la certeza de su inmensa dicha.
Falta el mayor de los niños, al momento de la foto se encontraba en la escuela.
No resulta una tarea fácil- comenta la muchacha de solo 28 años- todos son muy pequeños y tengo que arreglármelas yo sola porque mi esposo trabaja en el campo y está casi todo el día fuera.
Mientras lactaba a uno de los gemelos el otro dormía satisfecho en la cuna y la historia fluyó. El mayor de los niños tiene 9 años, nació cuando recién cumplía los 19, un año y medio después llegó el segundo, la verdad pensé que me quedaría con dos hijos como la mayoría de las mujeres.
¿Y qué paso después?
Vino el divorcio y 2 años después apenas inicié relaciones con mi nueva pareja salí en estado, el niño tiene 4 años, le sigue el otro que tiene 3, la siguiente va a cumplir 2 y ahora hace tan solo 1 mes llegaron los gemelos.
Los gemelos si me dieron dolores de cabeza desde antes de nacer, tuvieron que hacerme una cesárea urgente porque rompí la fuente con 34 semanas.
Yeni agradece el rápido actuar del equipo médico del Hospital Mártires del 9 de abril- ellos salvaron a mis niños- afirma con lágrimas en los ojos.
Rememora que luego vinieron los días de ingreso en el Hospital infantil de Santa Clara hasta que los infantes alcanzaron el peso requerido.
De ahí a casa, a enfrentarse con una cotidianidad que como ella afirma “no es fácil”. Pero cuenta con la visita diaria de Hilda, la diligente enfermera del consultorio médico, de la trabajadora social que muchas veces sostiene a uno de los gemelos para que ella amamante al otro, y de sus vecinos, esos que son como de la familia porque le traen alimentos, la ayudan a lavar, a limpiar o lo que haga falta.
¿Y el joven esposo?
Norelvis Rosabal Alfonso se siente más que dichoso, asegura que nunca soñó con tener una familia tan numerosa, (él es hijo único), me pregunta si existe otra así en Sagua la Grande.
En mis pesquisas con autoridades del sector de la salud en el territorio sagüero supe que Yeni es la mujer joven con mayor cantidad de hijos en estos momentos en el municipio.
Yeni aguarda por una casa más grande y confortable que le brindará el Gobierno local para ayudarla. Claro que nos vendrá muy bien, aquí estamos algo apretados- manifiesta con humildad- pero la verdad lo que más agradezco es que todos mis hijos estén vivos y saludables y eso es sin dudas un logro de la medicina cubana.












