Por: Bárbara Fortes Moya
El Héroe nacional de Cuba, un hombre extraordinario, justo, líder indiscutible de la guerra necesaria como la definiera y que iniciara el 24 de febrero de 1895.
Grande, indiscutiblemente el ejemplo de su organizador, quien habló en todo momento de unidad. El Apóstol de Cuba encabezó este nueva lucha emancipadora. Estudió con profundidad las causas que propiciaron los reveses de los cubanos en las guerras precedentes y trabajó intensamente para dar solución a la enconada división de los revolucionarios que tanto afectó para obtener la independencia.
“La guerra será imposible mientras no se haga una guerra de pensamiento y de conjunto”, expresó Martí. Sabiamente creó el Partido Revolucionario Cubano, fuerza que aglutinó a todos los patriotas de las viejas y nuevas generaciones con la premisa esencial de preparar y organizar la guerra contra el coloniaje español.
Después del revés de la Guerra Chiquita, Martí decidió entregarse de lleno a la preparación de la Guerra Necesaria. Desde la emigración y como máximo representante del Partido Revolucionario Cubano, había organizado la insurrección en Oriente, al igual que en el resto del país.
A los sagüeros nos cabe el orgullo de que le escribera al general General de división del Ejército Libertador, Emilio Núñez, de profesión Estomatólogo y uno de los cinco generales que acompañaron al mayor general Máximo Gómez en su histórica entrada a la Ciudad de La Habana.
Con sus palabras valientes y de gran profundidad de pensamiento le expresó en carta dirigida al bravío mambí: "Duro es decirlo y toda la hiel del alma se me sube a los labios al decirlo, pero si es necesario- estéril como es la lucha- indigno hoy, porque es indigno, el país, de sus últimos soldados, deponga UD las armas-No las depone UD ante España - sino ante la fortuna. No se rinde UD al gobierno enemigo- sino a la suerte enemiga- No deja UD de ser honrado: el último de los vencidos, será UD, el primero entre los honrados!"
José Martí, no existía otro líder que condujera con éxito la guerra necesaria en Cuba. José Martí hace referencia al tema de la guerra lo hace desde pares de conceptos dicotómicos estableciendo, de esta manera, una visión muy original del tema: castigo / perdón; agresión / caridad; ofensa / amor. En su vasta obra poética puede encontrarse el sentido a esta idea de la guerra, como es el caso del poema XXXVI de sus Versos Sencillos:
“…Ya sé: de carne se puede
Hacer una flor; se puede
Con el poder del cariño,
Hacer un cielo, ¡y un niño!
De carne se hace también
El alacrán; y también
El gusano de la rosa,
Y la lechuza espantosa…"
Juan Gualberto Gómez: Por Cuba Libre, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1974, página 67.
Ibídem, página 345.
José Martí: Epistolario, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1993, Tomo III, página 352.
Ibídem, página 101.
Poema XXXVI de sus Versos Sencillos












