Por: Bárbara Fortes Moya



Ya me imagino una gigantesca bandera cubana que ondeará libre este Primero de Mayo, desde lo alto del museo histórico municipal José Luis Robau, el general mambí que entró victorioso por el puente El Triunfo, a Sagua la Grande.

La Villa del Undoso se teñirá de pueblo. Los rostros de los sagueros se verán alegres y confiados y harán vibrar desde las siete y media de la mañana y durante más de una hora, las calles del Centro Histórico, en la gran fiesta proletaria caracterizada por el colorido y entusiamo de los trabajadores y sus familiares que gritarán a viva voz consignas alegóricas a la efeméride y portarán carteles que ratificarán que nuestra fortaleza es la Unidad.

Miles de batas blancas con el color que simboliza la paz, abrirán el desfile para mostrar la satisfacción de ofrecer servicios de Salud de calidad al pueblo trabajador y a la vez extender sus manos a otros países que requieren de los conocimientos para salvar vidas.

La marcha proletaria concluirá en Sagua, con miles de trabajadores de la Educación que ratificarán que  como en la memorable campaña de alfabetización, cuando fueron a las montañas con las cartillas, faroles, a enseñar a leer y escribir, ahora están aqui para asegurar el futuro de hombres y mujeres de bien.

Muchas son las motivaciones para la celebración este Primero de Mayo, el Aniversario 60 de la huelga del 9 de Abril y la presentación de Sagua la Grande como próximo destino turístico que exhibirá al mundo las riquezas inigualables de cultura, naturaleza, sol y mar, pero la más grande... sentirse sagüeros  y demostrar que somos gente solidaria.