Por Bárbara Fortes Moya

 

"Los impactos de los cambios del clima ya los percibimos de manera gradual, y un ejemplo lo constituye la pérdida de las áreas estables de las playas, la elevación del nivel del mar, la salinización y acidificación de las aguas" afirmó Yilian Santos Romero, especialista de la Oficina de Manejo Integrado Costero, que radica en Isabela de Sagua.

El poblado costero muestra hoy resultados alentadores en la adaptación al cambio climático y un ejemplo es la educación ambiental, que constituye una importante herramienta para el manejo integrado de zona coster. Aplicar medidas y minimizar esos impactos, como parte del perfeccionamiento, es una prioridad, así como incluir, por enseñanzas, en el contenido de sus clases, el tratamiento de la Tarea Vida por grados y asignaturas, puntualizó la especialista de este programa del CITMA en la demarcación isabelina.

 



Actualmente los estudiantes del Centro Mixto "Rubén Martínez Villena" y los trabajadores de la Casa de Cultura "Arturo Dorestes", participan activamente en el trabajo socialmente útil en la limpieza de la playa.

Otra de las acciones esenciales como parte del propósito de proteger estos ecosistemas y el ordenamiento medioambiental es la reforestación de mangle, con individuos de las cuatro especies: patabán, rojo, prieto y la yana. Esta es la primera barrera natural de protección contra el cambio climático.

 


 
Lograr mayor cohesión de los organismos rectores de la comunidad, como la Unidad Empresarial de Base Isamar, constituye elemento esencial para dar solución a diversas problemáticas que aún subsisten en la utilización de los recursos pesqueros, aseveró Santos Romero.