Tomado de CMHW
La respuesta pudiera ser bien sencilla: Votamos por una nueva Constitución, más atemperada a los tiempos que corren, una Ley de leyes que recoge con más exactitud los derechos de todas y todos, en un Estado declarado así: de derecho y de justicia social.
Votamos porque esta Carta Magna incluye las transformaciones de la estructura del estado y del gobierno, y porque están implícitas todas las transformaciones que desde el punto de vista de la economía se vienen produciendo en Cuba , incluyendo nuevas formas de gestión como el sector no estatal o llamado trabajo por cuenta propia.
Porque esta Constitución tiene en su articulado el respeto a los seres humanos sin distinción de raza, sexo, identidad de género, lugar de origen; porque esta Carta Magna ha sido fruto de la inteligencia colectiva del pueblo, que durante meses hizo aportes muy valiosos pensando en el país que queremos, el que soñamos, el que deseamos legar a las generaciones venideras en el afán, el duro afán de construir una sociedad próspera y sostenible en medio de tantas limitaciones económicas, financieras, en medio de un brutal bloqueo, del asedio de un Imperio que no perdona nuestra soberanía y dignidad, y en medio de una región que vive una situación extremadamente compleja con la escalada de la ultraderecha con matices fascistas.
Votamos las cubanas y cubanos porque aun cuando somos eternos inconformes, aun cuando quisiéramos haber tenido resultados superiores en todos los órdenes, queremos seguir siendo libres, y porque solo nos concierne a nosotros decidir nuestro destino, en un país donde todo es perfectible, menos el renunciamiento a nuestros valores, a nuestra historia, al legado de lucha y tradiciones que nos han traído hasta aquí.
Un amigo latinoamericano me dijo el otro día que Cuba era una luz en medio de la oscuridad que hoy vive el planeta. Y es cierto, hoy esta isla es esa luz en la que confían muchos pueblos como la esperanza de que se puede luchar por la altivez, por la dignidad, por la autodeterminación, aunque en ello vaya incluso, la vida, la sangre de nuestros mejores hijos e hijas.
Votamos también por nuestro continente, por los pueblos de esta América nuestra, por la Venezuela querida, la Venezuela de Bolívar y de Chávez, y de Martí, que se sintió hijo de esa tierra hermana.
Votamos porque hace mucho tiempo aprendimos que la libertad es sagrada, y que un pueblo se crece cuando erige con sus propios códigos y decisiones el destino.
Votamos por el pasado de gloria y por el futuro, por el amor y por la paz, por todas esas razones vamos a las urnas este 24 de febrero, con la certeza de que, como dice la canción trovadoresca que se ha convertido en un Himno de la Patria:
Puede que algún machete se enrede en la maleza,
puede que algunas noches
las estrellas no quieran salir.
Puede que con los brazos
haya que abrir la selva
pero a pesar los pesares, como sea Cuba va, ¡Cuba va!
Tomado de CMHW http://www.cmhw.cu/en-villa-clara/18266-por-que-votamos-este-24-de-febrero-las-cubanas-y-los-cubanos-audio












