Por: Bárbara Fortes Moya
En Guatire, estado de Miranda en Venezuela, hace ya más de un año, la sagüera Anaysi Rodríguez, licenciada en Enfermería ofrece sus conocimientos de Ginecobstetricia en aras de contribuir a mejorar los servicios de salud en el hermano país.
Junto a un equipo de trabajo integrado por médicos y enfermeros trabaja en el salón de partos del Hospital de esa localidad. "En ocasiones, en un día paren hasta 13 mujeres, la labor es intensa, pero me siento feliz", expresa la activa profesional de la salud.
Anaysi se desempeña como enfermera del hogar materno Leonor Pérez, de La Villa del Undoso, y expresa con sentidas palabras que siente nostalgia de su centro, por la atención que reciiben las embarazadas, pues el seguimiento es constante por parte del personal médico y de enfermería para dar respuesta al programa de atención materno infantil (PAMI).
"En Cuba somos ricos, en atención de salud por el seguimiento a las gestantes y los recién nacidos"- aseguró orgullosa.
"Hace 30 años que me gradué de Enfermera, es la primera misión que cumplo, y me impacta mucho ver a tantas adolescentes embarazadas aquí, estamos realizando barrios debate en las comunidades para explicar los riesgos de la gestación en esas edades. En ocasiones vemos jóvenes de 25 años con seis hijos y mujeres añosas que tienen doce hijos".
A la sagüera le impacta el número de niños fallecidos que es elevado todavía en Venezuela, pero no duda que con la ayuda del personal cubano se reducirá poco a poco la cifra, pues las condiciones se están creando para consolidar un programa materno infantil como en Cuba.
En Sagua la Grande tiene a su familia, integrada por su hija Karelys y su esposo Pedro. Con cierta nostalgia dice que los extraña, pero se siente bien por ayudar a que muchas mujeres venezolanas tengan a sus bebés sanos y está dispuesta a permanecer en tierras bolivarianas brindando sus servicios, así lo aseveró antes de partir al hermano país.
Cubanas como Anaysi son ejemplo de solidaridad con los pueblos de América.












