Por: Maylen Paz Treto

 

Pueden parecer insignificantes para algunos, sobre todo para los mayores, pero la utilización de los emoji es ya casi vital para los jóvenes en tiempos de economía del tiempo y del léxico.

El mundo de los emoticonos, como también se les nombra, es ajeno a muchos que desconocen la funcionalidad de cada uno de estos “muñequitos”, pero lo cierto es que cuando te acostumbras hasta en más de una nota dibujada a mano ha estado una cara sonriente o disgustada.

Hasta emociones que  para algunos son difíciles de describir tienen ya su lugar, es increíble cómo se puede desarrollar un diálogo entero a través de emoticonos. No es de locos imaginar que con el paso del tiempo la escritura vuelva a parecerse a los jeroglíficos egipcios.

Un poco de historia

Los emoticones o emoji provienen de mucho antes que existiese internet a través de complejos comandos, es decir, caracteres en los teclados. Se comenzó por las emociones básicas como la felicidad, la tristeza y el amor.

Pero, aunque le atribuyamos a EE.UU. el crédito, las primeras labores en este sentido las realizó Japón, especialmente Shigetaka Kurita, a quien la compañía NTT DoCoMo le encargó una serie de iconos para que las personas pudieran comunicarse de manera fácil.

Los primeros emojis que Shigetaka Kurita creó tuvieron su fuente de inspiración en el manga, los caracteres chinos (kanjis) y las señales de tráfico. Buscó símbolos que evocaran pensamientos o emociones de manera inmediata sin ser susceptibles de gustar o no gustar a los usuarios.

El resultado fueron 176 imágenes de 12×12 píxeles en blanco y negro creados a lápiz y papel que se convirtieron en la base de todos los emojis desde entonces.

En sus primeros diseños se encontraban cinco fases lunares, un paraguas abierto y tres tipos de relojes. “Iconos para hacer que las previsiones del tiempo fueran más fáciles de transmitir por mensajes cortos.” según Kurita. El joven diseñador nunca pensó en un diseño global, sino en algo concreto para facilitar la vida a los japoneses. No en vano parte del éxito es gracias a su sencillez a la hora de representar situaciones cotidianas.

20 años después y convertidos en un nueva forma de comunicación, el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) ha decidido recuperarlos y exhibirlos en la colección permanente de sus instalaciones. Paola Antonelli, comisaria del MoMA: “Desde 1929, la misión del MoMA ha sido mostrar y recoger el arte y diseño de nuestro tiempo”.

Tomaron popularidad en 2011 cuando fueron incluidos a nivel internacional en el sistema operativo móvil de Apple.

Su auge ha  sido tal que se instauró el 17 de julio como día mundial de los emoji.

The Emoji Movie, el emoticono en la gran pantalla


A pesar de la mala recepción del gran parte del mundo, la película The Emoji Movie, que narra las aventuras de los emojis que viven dentro de un Smartphone, consiguió una recaudación de 214 millones de dólares, además de entretener a los usuarios que emplean los emojis en su día a día.

Esta comedia, dirigida por Tony Leondis y escrita por Leondis, Eric Siegel y Mike White, cuenta con las voces de Christina Aguilera, Sofía Vergara y Patrick Stewart en la versión original, que recibió críticas enfrentadas en los medios.
 
Los emoji en Cuba

En Cuba se han hecho grandes esfuerzos porque los avances tecnológicos se hagan sentir y la aspiración es a que cada día más la sociedad se sienta a gusto en materia de telecomunicaciones. Lo cierto es que, aunque con algunas limitaciones tenemos acceso a internet y muchos poseemos celulares.

Su utilización predomina en Facebook esencialmente, no así a través de mensajes de texto en los que, cualquiera de estos dibujitos nos cuesta 92 caracteres, lo que quiere decir que la economía léxica se enfrenta a la economía monetaria, por lo que, por esta vía, son más rentables las palabras.