Por: Bárbara Fortes Moya
El pasado 1ro de junio inició la temporada ciclónica en un clima de relativa calma, con altas temperaturas y las lluvias eventuales, debido al calentamiento diurno y el paso de ondas tropicales por la región del Caribe.
Desde finales de agosto hasta el 30 de octubre es el período mas activo y de peligro para Cuba que se extiende hasta el 30 de noviembre. En el actual año, la temporada debutó de forma prematura el 12 de enero, con un ciclón extratropical sobre el Océano Atlántico oriental, convertido en una tormenta subtropical, con el nombre de Alex. En el mes de mayo, llegó Bonnie y le siguieron desde junio, Colin, Earl, Fiona, Gaston, la depresión tropical Ocho, Ian, Julia, Karl, Lisa y ahora el Huracán Matthew.
Según la escala Saffir Simpson, los de categoría 1 tienen vientos sostenidos de 119 a 153 km/h; categoría 2 de 154 a 177; en la 3 entre 178 y 208; de la 4, 209 a 251 y en la 5, a partir de los 252 km/h.
Por la intensidad de los vientos máximos sostenidos que se promedian en un minuto la clasificación es: menos de 63km/h; tormenta tropical de 63 a 118kh/h y huiracán 119km/h o superiores.
En el año 2012 la ciudad de Santiago de Cuba fue azota por los vientos de Sandy, con graves daños en recursos materiales, unos cientos de heridos y 11 fallecidos.
Nunca resultan suficientes las medidas que se adopten, y el ejercicico Meteoro actualizó a las entidades estatales y en relación con las zonas de riesgo vulnerables a sufrir inundaciones y cómo actuar para proteger las vidas humanas y preservar los recursos materiales.
Es importante recordar que los ciclones tropicales arrastran extensas áreas de lluvias, las que pueden abarcar hasta unos 800 km de diámetro y a veces más, por lo que su influencia no se limita sólo a la zona por donde atraviesan estos organismos tropicales.
Debido a la extensa área de nublados y el campo de vientos con fuerza de tormenta tropical que acompaña al huracán Mattheuw, las provincias de la región central deben prestar igualmente atención de este organismo ciclónico tropical.
Ahora, es necesario cumplir con las medidas que orienta la Defensa Civil en cada etapa, informativa, de alerta ciclónica, alarma y recuperativa para evitar ante todo pérdida de vidas.
Desde hace cuatro años los ciclones no tocan tierra cubana y a pesar de que Matthew es peligro potencial para la región central del país, hay que estar bien preparados para enfrentar las lluvias asociadas a este poderoso huracán, en el caso de producirse inundaciones en zonas bajas.
Las precipitaciones que deje incrementarán el nivel de los embalses para que no falte el vital líquido y enfrentar las condiciones del período de sequía, a partir del 30 de noviembre.
Por ahora, de la manera de actuar con aires huracanados, pero con disciplina y organización, dependerá salir airosos de los embates del poderoso huracán Matthew.












