Por: Bárbara Fortes Moya
Este año 2019 Sagua la Grande no exhibe un comportamiento favorable en uno de los indicadores del PAMI (Programa de Atención Materno Infantil) y registra una alta tasa de mortalidad infantil: 9,2 por cada mil nacidos vivos.
Unos 326 nacimientos ocurrieron hasta este 21 de octubre, dio a conocer la doctora Lissette González González, al frente del referido Programa, quien aseveró que la estrategia está encaminada al fortalecimiento del sistema de atención primaria de salud mediante el control de las embarazadas en cada uno de los consultorios médicos.
Es de lamentar la pérdida de tres personas en lo que va de año, y una baja tasa de natalidad, explica la especialista, quien señaló que la tasa de bajo peso se comporta al 5,8; las tasas de muerte materna, de mortalidad preescolar y escolar se mantienen en cero.
La cifra de embarazo en la adolescencia ha aumentado, es fundamental también reflexionar acerca de que cada quien tiene que reevaluar la importancia de la maternidad responsable del embarazo planificado, que de no ser así, trae consecuencias negativas para la madre y el bebé por el compromiso que reviste traer al mundo una vida.
No es entendible que cuando el municipio dispone de un Hogar Materno para la atención a la embarazada, a la madre y al niño, consultorios médicos de atención primaria, un programa de genética y este indicador se comporte desfavorablemente.
El llamado al trabajo directo con las embarazadas y la familia es necesario para evitar fallecimientos de recién nacidos y niños menores de un año. Imprescindible además, es la unidad de todos los que de una forma u otra están inmersos en este humano programa de Salud; la disciplina de las gestantes en el cumplimiento de las indicaciones de los médicos en la casa, que se eliminen las fugas del Hogar Materno, las que traen consecuencias negativas, como bajo peso al nacer, embarazo prétermino y otras. En fin, que cada cual responda por lo que tiene que hacer en su momento.
Resulta vital revisar este indicador y adoptar medidas necesarias para que Sagua la Grande retome la primacía en el programa materno infantil de Cuba, comparable con indicadores de países de primer mundo.












