Por: Liuva Sarduy González
Hablar de los inicios de Sagua la Grande es, literalmente, una aventura bien intrépida. Casi no se sabe qué pasó en los días de la conquista, a pesar de que algunos aseguran que esta comarca estuvo en la ruta de los españoles que acabaron con la resistencia indígena a principios del siglo XVI.
Como lo ve. Pocos sagüeros conocen de este asunto, pero lo cierto es que una vieja polémica trata de establecer si Pánfilo de Narváez y fray Bartolomé de Las Casas pasaron cerca de nuestra ciudad.
Muchos remedianos han afirmado que Narváez, junto al Padre Las Casas, estuvieron en Caibarién, mientras que los sagüeros aseguraban que todo ocurrió en el territorio de la Villa del Undoso.
A más de 500 años, los hechos siguen mostrándose confusos, y la polémica sigue marcada por el regionalismo. Según fray Bartolomé de las Casas, la expedición de Narváez bordeó la costa, pasó un gran río, y llegó al caserío indígena de Carahate…
La controversia sobre el emplazamiento de este enclave indio, comenzó con el historiador Ignacio de Urrutia, quien ubicó el sitio en Cayo Conuco, mientras que otros historiadores lo ubicaban al oeste del río Sagua la Grande.
Todo parece indicar que Urrutia desconocía un dato curioso que ha sido el causante de tal disputa a través de los siglos: al oeste del río Sagua La Grande existe desde siempre un pueblito llamado Carahatas. Las Casas, describe al pueblo sobre horcones, y añade que allí comieron en abundancia. Según el Padre benefactor de los indígenas cubanos, en ese sitio proliferaban los papagayos, y, en correspondencia, la estancia española se alargó por quince días.
Antonio Miguel Alcover fue uno de los primeros que relacionó Carahate con Carahatas, y trató de calcular la distancia recorrida por las tropas de Narváez. La hipótesis, como se ve, se inclina cada vez más hacia tierras sagüeras… Habrá que comprobarlo.
