Estadio Mártires del 9 de abril, de Sagua la Grande (Foto: Diana Guirola)
Por: Liuva Sarduy González
Nadie puede negar que el Estadio Mártires del 9 de abril ha sido la principal escuela de todos los sagüeros que han brillado en la pelota a todos los niveles, desde 1961.
El 5 de abril de ese año, se inaugura, a la entrada de Sagua la Grande, la emblemática instalación deportiva, que marcó un hito como la primera de su tipo en Cuba que abrió al público fuera de la capital.
Para muchos es un imponente escenario donde pocos marcan el deseado jonrón. Cuentan los lugareños que solo “La pantera de Villa Alegre”, Oscar Machado puede enorgullecerse de sus batazos en la grama que conoce como anillo al dedo, especialmente hacia la zona del “right field”.
No hay nada mágico ahí, como aseguran muchos, solo que el estadio se encuentra enclavado en una zona donde no le favorece el aire a los bateadores.
Las medidas sí son exactas y más de una vez especialistas provinciales y nacionales así lo han corroborado. El estadio sagüero tiene 325 pies por los jardines así como los adecuados 350 y 390 ángulos, además de 400 pies por el center field.
Se ubica de frente al norte y el Home play da al noreste. Estas son las claves para que sea respetado por los contendientes de los actuales “Bicicleteros del Undoso” en las actuales contiendas beisboleras.
El Mártires del 9 de abril ha sido protagonista de importantes sucesos para la historia del deporte villaclareño. Recuerdo los homenajes a figuras ilustres del deporte nacional, así como los duelos inéditos en que se enfrentaron dos mánager de equipos legendarios de la pelota cubana como Villa Clara e Industriales, ambos liderados por dos leyendas de esta tierra beisbolera: Vladimir Hernández y Víctor Mesa.
Vladimir Hernández y Víctor Mesa concilian con los árbitros, previo al enfrentamiento entre Villa Clara e Industriales en el estadio Mártires del 9 de abril, de Sagua la Grande (Foto: Diana Guirola)












