Por: Liuva Sarduy González
Si una ciudad se mide por la afluencia de visitantes a su espacio principal, entonces, el parque La Libertad se lleva todos los créditos en cuanto a popularidad en Sagua la Grande.
El espacio citadino preferido por visitantes y residentes en la Villa del Undoso se construyó en el terreno donado por la familia de Carolina Cabrera. Su padre donó este terreno para construir la plaza de la Iglesia Parroquial.
Por designación popular, en fecha no precisa en los documentos históricos, el parque recibió el nombre de "González Osma", como reconocimiento al alcalde que sufrió muchos desvelos para concluir la hermosa obra.
Ya por aquel entonces, tal vez por lo privilegiado de su posición, era el centro preferido de la juventud.
En 1880, el parque "González Osma" fue bautizado nuevamente con el pomposo nombre de "La Libertad", como lo conocemos hoy.
Bien sabemos los sagüeros que nuestro parque principal ha sufrido varias transformaciones. Entre ellas destaca la colocación del Kiosko "Alfert" suprimido el 26 de diciembre de 1921.
En su lugar se colocó una rotonda de mármol de ocho metros de diámetro, una fuente luminosa y una pérgola.
Sucesivamente el parque "La Libertad" ha sido objeto de diversas transformaciones. Su más reciente diseño lucía una glorieta redonda de tres pisos, situados a modo de escalones.
Hoy, en pleno siglo XXI, el parque La Libertad es asiento de internautas, lugar para el romance, para el descanso de hombres, mujeres y niños. Espera, eso sí, por una definitiva restauración que, según muchos “conocedores”, le devolverá el esplendor que tenía en los años XX del pasado siglo. Algo sí es innegable. El parque "La Libertad", rodeado de hermosos edificios de porte colonial, es uno de los grandes orgullos de Sagua la Grande.












