ESCRIBE: LIUVA SARDUY GONZÁLEZ
Los sagüeros son buenos cubanos. Y como dignos hijos de esta tierra, somos fiesteros por naturaleza.
No por gusto las principales obras de la Villa del Undoso se construyeron gracias a donativos y recaudaciones que llegaron, por supuesto, acompañados por una agrupación musical, bastante algarabía y alegría popular.
Así fue con la recaudación de fondos para la renovación de la vieja Iglesia parroquial. Por varios años se organizaron pequeños eventos a fin de dar un buen sitio al lugar donde se acogía a la patrona local, pero los esfuerzos eran casi infructuosos. Entonces a alguien se le ocurrió celebrar un gran acontecimiento…
Nada menos que el nacimiento del rey Don Alfonso XII despertó los entusiasmos monárquicos del vecindario. A decir verdad, la motivación respondía más bien a las expectativas de las autoridades y los españoles ricos.
Pues no hubo que esperar más. Los días 23, 24 y 25 de mayo de 1858 se dedicaron a las augustas fiestas reales, con el empeño mayor de abrir un Bazar para recolectar fondos para la Iglesia.
Tres días de fiesta animaron a los sagüeros. Hubo de todo. Concursos, ventas de productos artesanales, espectáculos pirotécnicos y hasta exhibición de un globo aerostático dedicado a los ilustres padres de la corona y a su oportuno retoño.
Consigna en su “Historia de Sagua” Antonio Miguel Alcover que la tercera noche se cerró con “el consabido baile en la glorieta que no quedó menos lucido ni concurrido, porque podemos los cubanos faltar á cualquiera deber ú obligación, pero al baile… Eso, ¡jamás!
Cualquier parecido con la actualidad no es ninguna coincidencia.












Comentarios
En mi opinión los carnavales han mermado en calidad. Y año tras año decadencia cada vez más en respeto, disciplina y sobre todo salubridad.
Los últimos carnavales realizados en nuestra villa fueron enmarcados en medio de una epidemia : dengue.
Nuestra principal tarea es la de prevenir enfermedades ante todo, sin embargo, " gracias a la escasa higiene" y que decir de la disciplina . Yo soy orgullosamente saģüera pero lo que no se puede negar es que cada vez que se celebran fiestas populares ganamos en DESPRESTIGIO
Y el lugar donde se celebran esta muy mal puesto ya que molesta la tranquilidad de los vecinos de la Calzada
Saludos