Por Liuva Sarduy González
Sagua la Grande tiene innumerables monumentos, edificios y parques que bien pudieran representarla, pero solo al puente El Triunfo le cabe el orgullo de ser el más importante símbolo de la Villa del Undoso.
Pocos puentes en Cuba tienen la belleza del que permite el cruce por el río que divide en dos partes la ciudad. Su construcción fue siempre empeño de quienes vivían del otro lado, que constantemente sufrían el aislamiento por las crecidas a causa de las lluvias.
Donde hoy se ubica la imponente mole acerada se inauguró, el 26 de noviembre de 1895, un puente militar. Era un gigantesco paso de madera, creado para facilitar el avance del ejército español para hacer frente a las tropas de los independentistas sagüeros, concentrados al otro lado de la ciudad.
Su paso era limitado en cuanto al número y la capacidad. Tal es así que, según cálculos del ingeniero que llevó a cabo la obra, se aconsejaba, como número máximo, el de 300 hombres armados o 100 soldados de caballería.
Poco se habla del peaje en los años iniciales del puente. Según algunos documentos de la época, quienes desearan pasar por sus propios pies a uno u otro lado de la Villa, debían abonar dos centavos y medio. Quienes iban a caballo, de diez a quince; para arrias cargadas, coches y carretones, quince, y treinta para carretas.
Entre los hechos más relevantes en torno al puente sagüero destaca el hecho de que por él entraron triunfantes las huestes libertadoras del General José Luis Robau López, en 1899. Precisamente esa acción le dio el nombre que hoy lleva con orgullo, “El Triunfo”.
¿El viaducto que conocemos hoy? Ese surgió en 1905, cuando el deterioro del vetusto puente de madera obligó a una restauración. Está construido por el sistema Pratt de ingeniería americana, uno de los más avanzados de la época.
El Triunfo ha sido objeto de varias reparaciones, cada una más complicada que la otra, que han propuesto hasta la demolición de la actual y determinante estructura.
Eso ha llevado a cientos de reclamos de los sagüeros, que no nos resistimos a perder el más legendario de los símbolos de la ciudad.
Porque no me negará que luce imponente, desde la calle Martí, una de las más céntricas de la Villa del Undoso. Ahí, desafiante al tiempo y los hombres El Triunfo nos demuestra cuánto de legendario y majestuoso hay en esta Sagua la Grande.













Comentarios