Por: Liuva Sarduy González
Enrique Canut Casals fue alcalde de Sagua la Grande en dos oportunidades.
Su primer gobierno fue en el periodo de 1921 a 1923. Bajo su mandato, en la Villa del Undoso se construyeron dos puentes con las mismas características. Es necesario decir que ambas moles eran necesarias para el inevitable paso de las calles Carmen Ribalta y Calixto García interrumpidas por "El Estero" que tenía su único paso por el Puente de la Concordia en la calle Colón construido en el siglo XIX.
Canut Casals, regresó a dirigir los destinos de la ciudad en el periodo de 1940 a 1947. Durante este tiempo Sagua contó con más puentes que nunca. Igualmente se le ocurrió la idea de levantar improvisados puentes militares portátiles, aunque este intento no perduró gracias a la impetuosa corriente del Undoso.
Otras moles para desafiar las aguas de la Villa hizo levantar el gobernante. Por este motivo unió las calles de Roloff, Quintín Banderas y Villa Alegre con puentes alcantarillas de hierro y hormigón.
Como dato curioso, quiero apuntar que estas arterias estaban interrumpidas por algunas de las tantas zanjas o antiguos arroyuelos que originalmente configuraban la enorme red del río que enorgullece a la ciudad.
Otras calles, como Máximo Gómez, contaron con su vía de enlace por esos años, como el conocido Puente Figueroa. Con él se completó otra de las principales necesidades de contacto de la Villa del Undoso aislada del norte por el enorme Estero de Contreras.
Canut quiso trascender en el tiempo. Al término de su gestión en los años 20 escribió un folleto titulado “Mi gestión como Alcalde de Sagua”, donde resume más de 20 obras a favor de la población que, dado las condiciones de los políticos de su tiempo, hacen pensar en un buen amante del progreso para Sagua la Grande.
De estas obras hablaremos en otro momento, porque bien vale la pena resaltar la trayectoria de este hombre al que Sagua la Grande le debe su empeño de construir puentes para el futuro.












