Foto: Tomada de Internet

 

Por: Liuva Sarduy González


Más de 70 cubanos perdieron la vida en embarcaciones durante la Segunda Guerra Mundial, desde 1942 a 1944. Otros buques fueron alcanzados por el fuego de la marina alemana en aguas cubanas o saliendo de sus puertos. Entre ellos figura el carguero norteamericano “Millinocket”, que el 17 de junio del 42 sintió el embate de un torpedo a escasos nudos de Isabela de Sagua.

Los daños se reportaron en las bodegas 4 y 5. Por supuesto, producto de la explosión se abrió un gran agujero en el casco que sacó de la nave a algunos tripulantes y mató instantáneamente al principal artillero.

Fueron momentos de desesperación, de lucha por la vida en solo 3 minutos. Son esos en que se olvidan las medidas de salvación, las cientos de estrategias estudiadas una y otra vez. En medio de una desesperación tremenda se lanzaron al mar un bote salvavidas y dos balsas en las que llevaron materiales de primeros auxilios. Los más osados se lanzaron al agua a su suerte.

Para algunos fue el fin. En una porción marina cercana a Isabela de Sagua perdieron la vida casi 30 tripulantes.

A pesar de la tragedia, muchos de esos hombres sobrevivieron gracias a la ayuda de dos barcos de pesca y un barco de motor que prestaron auxilio desde Isabela de Sagua. Ocho hombres vivieron gracias al cuidado que se les brindó desde el hospital Pucurull de la hospitalaria Villa del Undoso.