Por: Liuva Sarduy González

 

Bartolomé Maximiliano Moré Gutiérrez es tan cubano como el tabaco o el ron. Más musical que esta isla toda.

Recientemente descubrí una forma de vincular al llamado Bárbaro del ritmo a Sagua la Grande. Sí, aunque sea de carambola, porque en una revisión alocada descubrí que El Benny debe su apellido al Conde de Casas Moré, quien fue “amo” de sus bisabuelos… Y cualquier buen sagüero sabe que ese acaudalado señor tuvo en la Villa del Undoso una de sus casas de campo.

Por cierto, la más bella. Aquella residencia para el descanso es hoy la Casa de cultura Enrique González Mántici, lugar para fomentar el arte desde todas sus manifestaciones.

Volviendo al Benny y Sagua, no sé por qué razón el destacado músico popular nunca tuvo presentaciones oficiales en esta ciudad. Sí se sabe que visitó en más de una ocasión la tierra de otro grande, Antonio Machín.

El Benny estuvo más de una vez en el batey del central Antonio Finalet, antes Resulta. En una entrevista que sostuve hace algunos años con un sagüero de apellido Cué supe que el autor de “Bonito y sabroso” deleitó a los vecinos del lugar con su voz.

A donde llegaba el Benny se formaba de inmediato la fiesta, así contaba jocoso mi entrevistado. La música estaba garantizada porque, a decir verdad, al lajero no le hacía falta nada más que su voz.

Más allá de aquellas furtivas visitas al poblado azucarero de Sagua la Grande no existen reportes del paso del Benny por estas tierras. Es una lástima porque siento, desde la admiración que le profeso que a su repertorio le faltaron unas notas especiales para la tierra donde corre el Undoso.