Por: Bárbara Fortes Moya
A propósito del comienzo de la 56 campaña de vacunación antipolio, viene a mi mente el caso de un buen amigo y colega, Ernesto Rivero, quien sufrió de la Poliomielitis y le provocó parálisis irreversible en una de sus piernas días antes de iniciarse la primera campaña de vacunación contra esa enfermedad. Gracias a la ayuda de los programas de rehabilitación física en Salud, pudo incorporarse a la escuela y abrirse caminos en la vida y llegar a ser un destacado realizador de la Radio en Sagua la Grande.
Con satisfacción habla de este éxito de Salud, que logró erradicar ese flagelo en 1962 con el apoyo incondicional de los CDR. No obstante los años transcurridos, deviene un acontecimiento para la familia y el personal de Salud involucrado en cumplir con la inmunización de los infantes.
Desde el lunes el 20 de febrero, Sagua la Grande iniciará la primera etapa de la 56 Campaña de Vacunación Antipolio, informó la licenciada Damarys Raymundo Rivera, jefa del Programa de Vacunación en el municipio.
En esta primera fase, recibirán una dosis oral del inmunógeno los menores de tres años (de un mes de nacidos, hasta dos años, 11 meses y 29 días) en los vacunatorios habilitados en los policlínicos de las dos áreas de salud.
Ingerir agua en los 30 minutos anteriores y posteriores al suministro de las gotas por vía oral es incorrecto porque el cloro inactiva el efecto de la vacuna, y no debe administrarse con fiebre, vómitos o diarreas.
La vacuna está contraindicada para aquellos casos con inmunodeficiencias, y en alérgicos a los componentes de la misma, explicó la jefa del Programa de Vacunación en Sagua la Grande.
Mientras, en la segunda fase, programada para el mes de abril, a esos pequeños se les aplicará otra dosis; así como también reactivarán a los niños de nueve años (desde los nueve años hasta nueve años, 11 meses y 29 días).
Cuba erradicó en 1962 la poliomielitis, que provoca parálisis y hasta la muerte. Este logro de la Salud, posibilitó que la totalidad de la población del país, esté protegida contra la temible enfermedad y no se repitan casos como el de mi colega Ernesto.
