Por: Bárbara Fortes Moya
Mejorar cada día la calidad de los servicios médicos es el principal reto del colectivo del Hospital General Docente Mártires del 9 de Abril de Sagua la Grande, vísperas del 3 de diciembre Día del trabajador del ramo, coincidiendo con el natalicio del sabio cubano Carlos Juan Finlay y Barrés, nacido en Camagüey, en 1833, quien descubrió el agente transmisor de la fiebre amarilla.

El doctor Lázaro López Hernández, director de la mayor institución de la atención secundaria de salud en el municipio, explicó que la dependencia sagüera dispone de 285 camas y atiende a residentes en Cifuentes, Quemado de Güines, Corralillo y de la cabecera municipal. El colectivo lo integran 1 045 trabajadores, entre ellos, personal médico, paramédico y administrativos.
Los servicios vitales no se han afectado a pesar de las dificultades energéticas, al implementarse un gupo de medidas en la diferentes áreas de asistencia médica y reconoce que falta mucho por hacer en una institución de salud que cada año aumenta el número de consultas externas y la atención en el Cuerpo de Guardia.
La remodelación de la institución fundada en 1968 por Fidel Castro, requiere de reparación y en algunas áreas ya se han realizado labores constructivas como la pintura de las salas, la iluminación y carpintería, así como la apertura del departamento de Información, radicado en áreas exteriores del centro. Además está prevista la creación de la nueva sala para pacientes de Psiquiatría, que tendrá óptimas condiciones.
Por el paso de los años, la infraestructura sanitaria está muy dañada y se trabaja en estas áreas para mejorarlas y que en 2020 tenga otra imagen. Hay factores objetivos que conspiran con la calidad del servicio, como las insuficiencias materiales, pero no deben olvidarse las que dependen del ser humano, aseveró el doctor Lázaro.
Los trabajadores de la institución hospitalaria sagüera, a pesar de las carencias tratan de ofrecer sus conocimientos a sus pacientes y se enorgullecen de que el premio anual de Salud 2018 y el Premio Provincial de la Academia de Ciencia de Cuba, lo obtuviera el excelente galeno Carlos Moya Toneut, especialista de segundo grado en Ginecobstetricia, con vasta experiencia en su desempeño.












