Por: Bárbara Fortes Moya

 

Hortensia Saínz Triana, me recibió en su casa donde vive hace ya siete décadas con una sonrisa y amabilidad características en esta mujer querida y respetada, fundadora de la FMC en Sagua la Grande y  que aparece en la lista de las destacadas de la organización femenina.

Deja volar sus recuerdos  y revive su infancia, hija de  ferroviario, hasta que un buen día quedó sin trabajo, su madre ama de casa, logré con mucho esfuerzo de mis padres, estudiar hasta el octavo grado en la entonces escuela Superior de Señoritas.

Pasan los años y cuando surge la idea de fundar la Federación de Mujeres Cubanas,(FMC) en 1960, la idea la entusiasmó sobremanera y ahí estuvo Hortensia, pero no era fácil, lograr la anuencia del esposo y el padre; tenía  dos hijos, pero, se sobrepuso y  contribuyó a fundar la organización femenina en Sagua la Grande, enfrenta las adversidades y concluyó el noveno en la secundaria obrero campesina.

--  ¿Aún activa en las tareas de la FMC ?
Este año cumplo 90  y claro, mientras tenga fuerza, daré todo de mí ,soy  la financiera de la delegación Hermanas Giralt, perteneciente al bloque 30 de la FMC regional  Sagua la Grande, labor que hago con amor , la gente me quiere y al menos es mi modesto aporte.

--¿Recuerda los inicios de la organización en Sagua ?
Como olvidarlo, recuerdo  que  el primer local  fue en la calle Colón, esquina a Padre Varela, y fungía como  Educadora durante un año y medio.Disfruté mucho estos años, haber vivido a plenitud  las actividades de la FMC y ahora al escuchar que unas 300 muchachas arribaron  a la organización , me siento feliz, porque sé que el relevo está asegurado.

--¿Tareas que realizaba?
Formabámos  las delegaciones de base,incorporábamos  a las mujeres a cursos de superación y al trabajo, participabamos  en movilizaciones agrícolas en la recogida frutos en Motembo, hasta allá llevé  mi hijo más pequeño y  atendía los círculos infantiles.

Hortensia  tenía una peluquería en su casa  y entre tijeras y peine se entretejía su vida diaria, labor que le encantaba hasta 1964, en que decide entregar sus pertenencias  al Estado  que hacía el proceso de nacionalización.

Es cuando  la convocan a  ser la directora del círculo infantil Mario Domínguez Regalado, cargo que aceptó y  en el que estuvo dos años, hasta comenzar a laborar  en el entonces Consolidado de peluquería  que estaba ubicado en la calle Maceo.

"Por la necesidad de incorporar mujeres a cargos, dejé las tijeras y me incorporé como jefe de personal en el  Poder Local, hasta su desintegración  en 1976, cuando me trasladé hasta la empresa de Comercio minorista  donde  trabajé hasta que al cumplir la edad requerida, me acogí a la jubilación.

Gusta de escuchar Radio Sagua y ver la televisión, comparte su hogar con su hija, tiene 5 nietos y 4 biznietos y  a pesar de los años, Hortensia muestra  dinamismo y dice sentirse  muy feliz de  haber ayudado a fundar la organización que afirma contribuyó a sentirse una mujer libre.