Por: Bárbara Fortes Moya
Cada día el sagüero Osvaldo Menendez Paredes, se levanta muy temprano, para dirigirse en bicicleta a su querida Fábrica de Bujías, y comenzar a las 7 de la mañana la faena . Hace ya 51 años que trabaja en la entidad, el de más tiempo y experiencia allí.
El programa de industrialización en los primeros años de Revolución, abarcó la apertura de entidades fabriles en diferentes provincias de Cuba. Fundada por el Ché, es una de las más importantes y única de su tipo en el país, la Fábrica de Bujías de Sagua la Grande, pues su principal renglón productivo sustituye importaciones, por lo que equivale a un ahorro de miles de pesos en divisas anualmente.
"Lo que hago es un placer, uno ve el fruto de su trabajo, desarrolla una tecnología y puede apreciar los resultados y siempre por lograr la máxima calidad."
Osvaldito como lo conocen cariñosamente, se incorporó a la campañana de Alfabetización , al conlcuir la misma, le proponen estudiar y acoge la convocatoria y es uno de los primeros becados en la escuela tecnológica 5 de Septiembre en Cienfuegos, hasta graduarse como obrero calificado en Mecánica General.
Desde el 20 de noviembre de 1966, dos años después de ser inaugurada la entidad fabril, comenzó a trabajar en un torno Universal en el taller Herramental,al año pasó a la plaza de tecnólogo de Maquinado, consistente en preparar las tecnologías de piezas para elaborarlas en los tornos automáticos.
Al principio sólo era para las bujías, renglón principal, de diferentes marcas, después para las mangueras hidra ulicas.
En el departamento técnico, desempeña sus funciones junto al ingeniero Nelson García, con quien confronta y valora las tecnologías que pasarán luego a ser desarrolladas. Nunca ha sentido rechazo por los jóvenes, quienes se forman en estos momentos.
Viajó a Checoslovaquia y a Hungría a cursos de adiestramiento y alcanzó la calificación de Técnico Medio en Maquinado.Desde entonces el departamento Técnico, es parte inseparable de su vida.
-Su mayor satisfacción como trabajador de una entidad insignia en el país?
El mayor orgullo que siento es contrubuir a que se cumplan los planes asignados.. El año 1988 fue el mejor productivamente, se lograron fabricar dos millones y medio de bujías.Este año ya cumplimos el plan del primer cuatrimestre en bujías y mangueras.
El colectivo siempre responde con iniciativas, como en los años 90, cuando se hacían tuercas, tornillos. En estos últimos tiempos conjuntamente con las bujías marca Prisma, se hacen mangueras hidráulicas y para frenos así como piezas de repuesto para bazucas empleadas en la fumigación contra el mosquito Aedes Aegypti..
¿Considera que el movimiento de obreros racionalizadores e innovadores desarrolla un papel esencial en la Fábrica de Bujías?
"Ante todo el reconocimiento, sin ellos no fuera posible que funcionaran las máquinas en los talleres. Es decir, siempre estamos en la búsqueda de soluciones para que no se paralice la producción. Pertenezco a este importante movimiento, siento un orgullo tremendo, fueron muchas las veces que se reconoció el trabajo, incluso obtuve la condición de Vanguardia Nacional".
- Nunca se paralizó la fábrica, aún en los años de período espècial Un incentivo permanente, fíjese que toda la tecnología procede de Checoslovaquia, y sin embargo la producción no se detiene porque los equipos sean obsoletos, sino por falta de materias primas y buscamos alternativas"
De su papá Julio, quien fuera cincuentenario de la industria azucarera, heredó el amor por el trabajo,."No lo imaginé y ya cumplí medio siglo de labor en la fábrica"
El apoyo de su esposa Maritza es esencial para cumplir con sus deberes laborales. Los hijos Osvaldito Junior y Evelyn y su nieta se sienten orgullosos de él.
Posee gran sentido de pertenencia por la Fábrica, " me duele todo lo que no se haga bien y lo que no se realice a favor de la misma", reafirma Menéndez.
Con alegría dice que su hija también forma parte del colectivo, atiende el frente de Finanzas en el departamento de Economía.
Ya piensa en la jubilación? Sonríe y con nostalgia dice "Ya cumplí 50 años de trabajo, pero tengo fuerzas para continuar."












