Por: Maylen Paz Treto
Para la satisfacción de muchos Sagua la Grande cuenta ya con una Facultad de Ciencias Médicas. Aunque arraigadas en la mente del pueblo existen otras nomenclaturas para este centro universitario, entre ellas, escuela de enfermeras, escuela de medicina o simplemente filial a secas. El nuevo nombre habla de la impecable trayectoria que ha hecho que este centro ostente esta merecida condición.
Según declaraciones de quien fuese su director por 27 años, el M.Sc. Pedro G. Triana Alonso este centro surgió en 1982 como una unidad docente, en ese entonces contaba solo con dos casas de residencia. La estructura y la enseñanza eran muy elementales, recibieron primero estudiantes de año terminal de la carrera de Medicina, luego convivieron con un politécnico.
Foto: Cortesía del Entrevistado. MSC. Pedro Triana Alonso, antiguo director de la Filial de Ciencias Médicas "Lidia Doce Sánchez"
En este entonces estaban adscritos al hospital local y, luego, supeditados al politécnico de Santa Clara Julio Trigo.
«Con el paso del tiempo el centro fue creciendo como unidad docente, se incorporaron estudiantes de tercer y cuarto años lo que hizo que nos convirtiéramos en filial. En este sentido ganamos en organización, se estableció una dirección y un claustro único» –recuerda Pedro.
Con el nombre de Filial Universitaria de Ciencias Médicas “Lidia Doce Sánchez” el profe Pedro rememora retos como asumir la enseñanza media, la superior y la preparatoria y premédica a la vez que los estudiantes de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) que prestigiaron en el mundo entero a esta pequeña filial de Sagua la Grande.
Refiere además que en esos años existió una matrícula de 1000 estudiantes, entre los de 1ero a 6to año de Medicina, los de Licenciatura en Enfermería, los de 17 perfiles en Tecnologías de la Salud, y los de preparatoria y premédica.
A ello se sumó la formación de especialistas en atención primaria y secundaria de la ELAM, el cumplimiento de la tarea de formación de estudiantes pakistaníes como la única filial del país y la incorporación activa de la dirección de la FEU del centro al Consejo Nacional desde sus inicios.
Todos estos méritos alcanzados hasta ese entonces lo hicieron comenzar a soñar con el nuevo nombre. «Hace años que se pensó en convertirnos en facultad, era una añoranza» – confiesa emocionado.
El profe Pedro habla de su escuela con el amor de un padre. Lastimero resulta que vio el sueño cumplirse sin ser el protagonista principal, pues fue liberado por según decisión del MINSAP del cargo por no ostentar el título de médico. Actualmente es profesor, metodólogo en el Departamento de Psicología y Pedagogía.
No obstante, con mucho orgullo se sabe el impulsor de esta transición, porque como él mismo declara «entregar esta condición es reconocer la historia, la trayectoria, los resultados, el prestigio alcanzado por la institución dado por la calidad de sus egresados, por sus competencias, su desempeño profesional en todas las partes del mundo».
La Dra. Elsa Núñez Escobar asumió el difícil reto de llevar adelante la dirección del centro, ahora con el título de Decana de la Facultad de Ciencias Médicas de Sagua la Grande. Pero el cambio de nombre y los retos que se avecinan no representan ni para ella ni para el claustro un imposible, al contrario.
Foto: Maylen Paz Treto. Dra. Elsa Núñez Escobar, Decana de la Facultad de Ciencias Médicas de Sagua la Grande
«Llevábamos un tiempo esperando la transición oficial, hasta que el pasado 17 de junio el ministro emitió la Resolución Ministerial que ampara el cambio» – explicó la doctora.
La profe considera que las condiciones estaban creadas, ya era una necesidad que existiera la transición, para ello se había hecho la debida fundamentación al ministerio explicándole las condiciones que existían en la institución.
Cuando le preguntamos sobre la diferencia entre uno y otro centro universitario la Dra. Elsa se refiere a la diferencia en cuanto a la autonomía, en cuanto a la toma de decisiones en el orden metodológico y organizativo, para la planificación docente, para la elaboración de programas, la preparación de asignaturas etc.
«A todos estos cambios se suma el prestigio que trae aparejado este nuevo rango, por lo que debemos asumirlo con el debido grado de responsabilidad y de preparación. Es un gran reto para nosotros» – agregó.
La Decana se refirió a cuestiones organizativas del nuevo curso escolar en el que la palabra de orden es cambio, por lo que existirá una semana de introducción con actividades metodológicas para el claustro.
«El cambio al nuevo plan de estudios en este curso también es un desafío, implica un incremento de las actividades de los estudiantes con la educación en el trabajo, más controles, más acompañamiento a las unidades de salud, más trabajo en conjunto con el hospital.» –declaró.
Al preguntarle sobre la matrícula la Dra. precisó que hasta el momento es de 949 entre los estudiantes de formación superior, de la enseñanza técnica profesional y de formación técnica.
Para el venidero curso escolar se tiene previsto un cambio en la entrada de la institución así como un espacio dedicado a homenajear a Lidia Doce Sánchez, figura que tanto tiempo la representó. Además, el acto oficial donde se dará a conocer el cambio a facultad se realizará el 2 de septiembre con el inicio de la nueva etapa lectiva.
Foto: Maylen Paz Treto
Sin dudas, el nuevo nombre implica nuevos retos pero, una institución que siendo pequeña históricamente ha brillado, ahora que es grande resplandecerá mucho más.












