Hay idiomas que no se escuchan con los oídos, sino con los ojos y con el corazón. Cada 23 de septiembre, el mundo celebra el Día Internacional de las Lenguas de Señas, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2017 para visibilizar la importancia de estas lenguas en la garantía y el ejercicio de los derechos humanos de las personas sordas. La efeméride coincide con el aniversario de la creación de la Federación Mundial de Sordos en 1951, organización que ha encabezado por décadas la defensa global de los derechos lingüísticos y culturales de la comunidad sorda.
La Lengua de Señas Cubana: un idioma con alma y reconocimiento legal
La Lengua de Señas Cubana es el elemento cultural más significativo de la comunidad sorda en el país. En febrero de 2026, con la puesta en práctica del Decreto-Ley 24/2024 «De la Lengua de Señas Cubana», este código comunicativo gestual fue reconocido como idioma natural y oficial de la comunidad sorda en Cuba, describiendo un conjunto de sus rasgos socioculturales como forma de expresión de pensamientos y sentimientos, y como patrimonio e identidad lingüístico-cultural. Este documento exige a instituciones como hospitales, escuelas y oficinas gubernamentales el servicio de interpretación para sus clientes, en correspondencia con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Estadísticas: la comunidad sorda en Cuba
Según estadísticas del Ministerio de Salud Pública (Minsap), en Cuba 4,63 personas por cada mil habitantes presentan discapacidad auditiva, lo que equivale a 52 mil 670 personas. De ellas, más de 27 mil 379 están asociadas a la Asociación Nacional de Sordos de Cuba (ANSOC), organización fundada el 3 de enero de 1978 que representa a la comunidad sorda cubana. A nivel mundial, se estima que existen más de 70 millones de personas sordas, de las cuales más del 80% viven en países en desarrollo.
La atención a la discapacidad auditiva en Cuba
Cuba consolida la atención a las personas con discapacidad auditiva con programas que van desde servicios primarios de salud hasta implantes cocleares. El país cuenta con 468 médicos especialistas en Otorrinolaringología, 62 en Audiología, 708 licenciados en Logofonoaudiología, 42 técnicos en pruebas auditivas, 21 en moldes auditivos y 18 en reparación de prótesis, además de rehabilitadores del lenguaje y la audición. El Programa Nacional de Implantes Cocleares ha realizado 556 implantes a 543 pacientes hasta la fecha, con prioridad a niños.
El trabajo en Sagua la Grande
En la Villa del Undoso, el trabajo con la comunidad sorda y la lengua de señas se articula desde varias instituciones. La escuela especial Filiberto Rivero Hernández acoge a 129 niños y adolescentes con capacidad leve, moderada y niños autistas, de seis a 18 años. Aunque este centro atiende diversas necesidades educativas especiales, muchos de sus estudiantes provienen de los poblados de La Rosita, Isabela de Sagua, Sitiecito y Caguagua, lo que refleja el alcance territorial de la institución.
En el ámbito de la salud, la Filial de Ciencias Médicas de Sagua la Grande realizó un estudio entre septiembre de 2013 y abril de 2014 que evidenció un desconocimiento generalizado entre los estudiantes de Medicina sobre la lengua de señas cubana. La investigación, publicada en la revista EDUMECENTRO, concluyó que los especialistas consideraron pertinente y factible el diseño de un curso virtual sobre lengua de señas cubana para favorecer la comunicación con los pacientes y familiares sordos que acuden a las instituciones de salud sin acompañamiento de intérpretes. Este tipo de iniciativas demuestra la preocupación del territorio por mejorar la atención a la comunidad sorda.
A nivel provincial, la ANSOC de Villa Clara convoca regularmente a cursos de lenguaje de señas de primer nivel y desarrolla actividades de inclusión social, como peñas y festivales culturales. En el municipio de Yaguajay, por ejemplo, se estrenó una plaza de intérprete de lengua de señas en la propia sede de la ANSOC, lo que constituye un paso importante hacia la profesionalización del servicio en la provincia.
El Día Internacional de las Lenguas de Señas es una oportunidad para reconocer la lucha de la comunidad sorda por el derecho a comunicarse en su propio idioma. En Sagua la Grande, ese derecho se construye desde la escuela especial, desde los estudios académicos que buscan capacitar a los futuros médicos, y desde el trabajo de la ANSOC en la provincia. Como afirmó el embajador cubano Rodolfo Benítez en la ONU: «No hay derechos humanos sin derechos de las lenguas de señas». En la Villa del Undoso, como en toda Cuba, el camino hacia la inclusión plena de la comunidad sorda continúa, y cada paso cuenta.




