En el corazón de Villa Clara, entre ríos y montañas, Sagua la Grande no solo es recordada por su esplendor arquitectónico o por ser la cuna del universal Wifredo Lam. Es, también, un territorio donde las manos hablan. Allí, la artesanía —ese arte milenario que acompaña a la humanidad desde sus orígenes— sigue latiendo con fuerza, reinventándose y abriéndose camino como medio de vida y expresión.
Un movimiento artesanal con raíces profundas
La Villa del Undoso ha sido históricamente un crisol de creadores. Desde el siglo XIX, con el auge azucarero y el desarrollo urbano, el territorio vio florecer oficios que se transmitían de generación en generación. Hoy, ese legado se mantiene vivo en talleres, galerías y proyectos comunitarios. La Galería de Arte Wifredo Lam, inaugurada en 1980 en homenaje al pintor sagüero, se ha convertido en un espacio fundamental para la promoción de las artes plásticas y aplicadas. Allí han tenido lugar exposiciones como el Salón de Artesanía Cagua, que en 2014 reunió más de 30 obras de 11 artistas, con piezas que iban desde tallas en madera hasta tejidos y muñequería.
Pero la artesanía en el territorio sagüero no solo se exhibe: se vive. El Día Mundial del Artesano, celebrado cada 19 de marzo, encuentra en esta ciudad un eco especial. En 2026, la muestra «Fronteras del arte» en la galería Wifredo Lam rindió homenaje a «quienes convierten sus manos en instrumentos de expresión», reuniendo esculturas, tejidos, cerámicas y piezas en madera que exploran los límites de la creatividad y la identidad cultural.
El arte en tus manos: cuando la artesanía se convierte en sustento
Entre los proyectos que dan alma a este movimiento artesanal, destaca El arte en tus manos, una iniciativa liderada por mujeres que han hecho de la creación manual no solo una pasión, sino un medio de vida. Aunque su huella es profunda en la comunidad, su visibilidad se ha consolidado a través del Catálogo «El arte en tus manos», una ponencia presentada por la promotora cultural Marisol Batte Francia en el III Fórum de Innovación de la Cultura de Sagua la Grande, donde obtuvo categoría destacada.
Este catálogo no es solo un inventario de piezas: es un testimonio del empoderamiento femenino a través del arte. Las artesanas de este colectivo trabajan el tejido, el bordado, la muñequería y otras manifestaciones que forman parte del rico inventario artesanal de la región, que incluye también cestería, cerámica, talla en madera, talabartería y metalistería. Para ellas, cada puntada, cada nudo, cada pieza moldeada es una afirmación de autonomía y un puente hacia la sostenibilidad económica.

Oficios que se reinventan
La artesanía sagüera no se anquilosa. Se transforma. Karell Larrondo Dreke, por ejemplo, convierte chatarra en esculturas de alto valor artístico, como lo demostró en su exposición personal «Sueños en metal», inaugurada en 2026 en la galería Wifredo Lam con 17 piezas que combinan metal y técnicas de soldadura. Otros artesanos, como Joaquín Morales López, han sido reconocidos por sus conjuntos de tallas en madera en prestigiosos certámenes locales.
Y en medio de ese panorama, la figura de la mujer artesana emerge con fuerza. Mabel Alfonso Betharte, por ejemplo, aunque su labor principal es el grabado, encarna esa ética del trabajo manual que caracteriza a la ciudad: «Con destreza, esta fémina multilaureada en salones provinciales y en eventos nacionales e internacionales moldea disímiles materiales hasta convertirlos en arte», una labor que realiza además transmite a las nuevas generaciones a través de los cursos que imparte en el Taller de grabado Wifredo Lam. .
Artesanía, identidad y futuro
El movimiento artesanal sagüero no es solo una actividad económica o cultural: es un acto de resistencia y de memoria. En un mundo que tiende a la producción en serie, estas manos siguen apostando por lo único, lo irrepetible, lo hecho con alma. Proyectos como El arte en tus manos demuestran que la artesanía puede ser, simultáneamente, herencia y sustento, tradición e innovación.
Porque en Sagua la Grande, como en pocos lugares, el arte milenario de la artesanía sigue escribiendo su historia. Y lo hace, sobre todo, con manos de mujer.




