Basura en las calles: Un problema que nos afecta a todos

Por: Gabriela Alcina Fernández
11 / Ago / 2026

Caminar por las calles de Sagua la Grande y encontrarse con bolsas de basura fuera de los contenedores, desperdicios esparcidos en esquinas o microvertederos creciendo en terrenos baldíos se ha convertido en una estampa demasiado familiar. No es un problema nuevo, pero sí uno que requiere atención urgente.

La acumulación de desechos en lugares no autorizados no solo afea la imagen de la ciudad, sino que también representa un grave riesgo para la salud pública. Los microvertederos se convierten en focos de infección, criaderos de mosquitos y refugio de roedores, lo que favorece la propagación de enfermedades como el dengue, el cólera o la leptospirosis. Además, los residuos que quedan expuestos al sol y la lluvia liberan sustancias tóxicas que contaminan el suelo y el agua.

¿Por qué ocurre?

Las razones son múltiples. Por un lado, las dificultades con el combustible debido al bloqueo económico y energético impuesto por los Estados Unidos afectan la frecuencia de la recogida de desechos, lo que provoca que los contenedores se llenen y la basura termine en las calles. Por otro, existe una falta de cultura ciudadana: muchas personas arrojan los desechos en cualquier lugar, sin importarles el daño que causan.

La Empresa de Servicios Comunales hace un esfuerzo ímprobo por mantener la ciudad limpia, pero su trabajo se ve limitado por la falta de recursos. Los carretones de tracción animal, los camiones recolectores y el personal disponible no siempre son suficientes para cubrir toda la demanda.

El llamado a la conciencia

No podemos esperar a que otros resuelvan el problema. La limpieza de la ciudad es tarea de todos. Sacar la basura en los horarios establecidos, no arrojar desechos en lugares no autorizados y denunciar la formación de nuevos microvertederos son acciones que están al alcance de cada ciudadano.

Las autoridades locales han insistido en la necesidad de la colaboración ciudadana. «La limpieza de la ciudad no es solo responsabilidad de quienes trabajan en comunales; también depende de la conciencia ciudadana y el cuidado colectivo de los espacios públicos», han señalado representantes del sector.

Pequeñas acciones, grandes cambios

Cambiar la cultura ciudadana no es fácil, pero es posible. Comienza con gestos simples: guardar la basura hasta encontrar un contenedor, no arrojar colillas al suelo, recoger los desechos de nuestras mascotas. Cada pequeña acción suma y contribuye a crear un entorno más saludable y agradable para todos.

La ciudad que queremos no se construye solo con obras de infraestructura, sino también con el respeto y el cuidado de lo que es de todos. Mantener limpias las calles es un acto de amor por Sagua la Grande y por quienes la habitamos.

La basura fuera del contenedor no desaparece por arte de magia. Alguien tiene que recogerla. ¿Por qué no empezar por no tirarla?