Faltan apenas días para el 13 de agosto, fecha en que el reloj de la historia marcará el centenario del nacimiento de Fidel Castro Ruz. Y aunque los años han pasado y las circunstancias son otras, en la Villa del Undoso, como en cada rincón de Cuba, el nombre del Comandante en Jefe no suena a pasado: suena a presente.
2026: Un año con el nombre de Fidel
El año 2026 fue declarado por el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez como el “Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz” , una decisión que el propio mandatario calificó como “muy justo y merecido reconocimiento”. No es un título honorífico vacío. Es la constatación de que la obra de Fidel sigue siendo el eje sobre el que gira la vida de la nación.
El Programa Conmemorativo aprobado en el X Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba no es una lista de actos protocolares. Es, como explicó Marydé Fernández López, vicejefa del departamento ideológico del Comité Central, “una celebración de pueblo” que se extenderá desde el 13 de agosto hasta el 4 de diciembre de 2026. No se trata solo de recordar, sino de movilizar, de implicar a “toda la sociedad en su diversidad y riqueza”. Cada comunidad, cada centro educativo y cada lugar de trabajo debe convertirse en un espacio de homenaje.
Fidel en la memoria de los cubanos
Para el pueblo cubano, Fidel no fue un líder de discursos ni una estatua de bronce. Fue, como se ha escrito, “un educador, un estratega y un padre político que apostó por el bienestar colectivo”. En tiempos de crisis, su figura es “refugio moral”; cuando el bloqueo se recrudece y la incertidumbre golpea, sus enseñanzas son un ancla: “Fidel no nos enseñó a rendirnos”. Su legado, como destaca la prensa, no es solo ideológico: es “emocional, profundamente arraigado en la identidad nacional”, y vive en las escuelas, en los consultorios médicos y en las misiones internacionalistas.
El historiador Elier Ramírez Cañedo lo ha expresado con claridad: el centenario “no será solo una cuestión de recordación histórica, será un programa concebido para que sirva de motor impulsor para transformar la realidad”. Fidel, en ese sentido, “pertenece a todas las generaciones de cubanos”.
La Villa del Undoso también se prepara
En Sagua la Grande, el eco del centenario ya se siente. A finales de julio, el pueblo de la Villa del Undoso, encabezado por las autoridades del Partido y el Gobierno, reafirmó su “apoyo a la Revolución y su lealtad a la Generación del Centenario y al Comandante en Jefe Fidel Castro” en el acto por el Día de la Rebeldía Nacional. Meses antes, estudiantes del preuniversitario Miguel Diosdado Pérez Pimentel habían honrado su memoria en el museo municipal, reseñando su vida “desde su infancia en Biran, los estudios universitarios, su liderazgo en el Movimiento 26 de julio, el desembarco del Granma”. La ciudad que Fidel elogió por su heroísmo en la huelga del 9 de abril, que calificó como “una página imborrable de heroísmo”, también se prepara para honrar a quien supo reconocer la grandeza de su pueblo.
Fidel, siempre entre nosotros
En la Cuba de hoy, la figura de Fidel “sigue viva en la memoria colectiva”, no como un simple recuerdo, sino como “un símbolo de resistencia, dignidad y soberanía”. Como aquella muestra itinerante que recorrió el país con el título “Mi foto con Fidel”, su rostro sigue presidiendo plazas, escuelas y hogares, junto a Martí y el Che.
El centenario, en definitiva, no es un homenaje a un hombre muerto, sino a una idea viva. Es la afirmación de que, como muchos repiten con convicción, “Fidel vive”. Y mientras la obra de la Revolución se fortalezca, “estará siempre vivo el Comandante en Jefe, combatiendo junto a nosotros”.




