Hedisney Pons: “La pesca es mi todo, la libertad del mar no la cambio por nada”

Por: Gabriela Alcina Fernández
08 / Abr / 2026

Cada 8 de abril, en Cuba se celebra el Día del Trabajador Pesquero, una fecha para reconocer a quienes, desde antes del amanecer, se enfrentan al oleaje y la corriente para llevar pescado fresco a la mesa de las familias cubanas. Hablar de ellos es hablar de oficio, sacrificio y amor por el mar. En esta ocasión, conversamos con Hedisney Pons, pescador de más de 25 años de experiencia que nos acerca al tema.

«Decidí dedicar mi vida al mar y fue una de las mejores decisiones que he tomado. Desde que tengo recuerdos iba a pescar con mi papá y desde ese momento supe que eso sería a lo que iba a dedicarme. Cuando estoy en el mar me levanto, reviso las redes a ver si ha entrado algo, saco el pescado, limpio lo que hay que limpiar, y echo las redes otra vez. En medio de esa rutina, el tiempo no se pierde porque cada tarea tiene su sentido, pero lo que más llena las horas muertas son las conversaciones con los compañeros, que después de varias mareas se vuelven familia. Para mí la pesca es todo. Es mi trabajo, lo que me ha dado de comer toda la vida. No es que sea bonito todos los días, hay días duros, en los que no coges nada, pero al final es lo que me hace feliz. La sensación de libertad que me da el mar no la cambio por nada».

Detrás de cada jornada en alta mar hay esfuerzo, entrega y también gratitud. Hedisney es uno de esos hombres que, con sus manos curtidas y su mirada fija en el horizonte, contribuye cada día a la seguridad alimentaria del país. En su labor, como en la de tantos pescadores cubanos, se refleja el espíritu de una Revolución que ha apostado por el desarrollo de la industria pesquera, por la formación de sus trabajadores y por garantizar un sustento digno para el pueblo. Por eso, en este Día del Trabajador Pesquero, nuestro reconocimiento y agradecimiento a quienes desde el mar y junto a la Revolución, echan cada día las redes para construir un futuro mejor para Cuba.

En autoría conjunta con Melissa Pino Borges estudiante de periodismo.