Colombia bajo el impacto: El devastador terremoto de magnitud 7,4 que estremeció al país

Tomado de -
11 / Ago / 2026

Un potente sismo de magnitud 7,4 sacudió este lunes el occidente de Colombia, dejando una estela de destrucción, decenas de víctimas fatales y miles de damnificados. El terremoto, que se sintió con fuerza en gran parte del país e incluso en naciones vecinas, ha sido calificado por las autoridades como el más fuerte registrado en la última década en territorio colombiano.

El movimiento telúrico se produjo a las 7:34 de la mañana (hora local) de este 10 de agosto. Su epicentro se localizó en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó (noroeste del país), a una profundidad que varía entre los 96 y 107 kilómetros según diferentes informes, lo que contribuyó a que sus efectos se sintieran en una amplia región.

La magnitud de la tragedia

El balance de víctimas y daños materiales es desolador y continúa actualizándose a medida que avanzan las labores de rescate. Los últimos reportes oficiales reflejan una situación crítica:

· Víctimas fatales: La cifra de fallecidos asciende a 132 personas, según el más reciente balance ofrecido por la Asociación de Ciudades Capitales de Colombia (Asocapitales). La ciudad más golpeada es Pereira, con 60 muertos confirmados.
· Heridos: Más de 570 personas han resultado heridas.
· Damnificados: Se han reportado 1.575 viviendas averiadas, de las cuales 37 quedaron completamente destruidas. Además, 86 edificios se han derrumbado.

Ciudades en estado de emergencia

El terremoto causó estragos en varias de las principales urbes del país, con un corredor de destrucción que se extendió desde el Pacífico hasta el centro de la nación.

· Cali: La tercera ciudad más grande de Colombia enfrenta la mayor presión hospitalaria, con 380 heridos reportados. El alcalde Alejandro Eder informó que al menos 20 edificios colapsaron y que personas continúan atrapadas bajo los escombros. Para garantizar la seguridad y facilitar las labores de rescate, se decretó un toque de queda en la ciudad.
· Pereira: Con la cifra más alta de fallecidos, esta ciudad declaró el toque de queda como medida excepcional. El temblor también afectó su infraestructura, dejando a 16 personas atrapadas en el sistema de cable durante el sismo. Tres de las víctimas mortales perdieron la vida en derrumbes ocurridos en el aeropuerto Matecaña.
· Manizales y Armenia: Ambas ciudades también se encuentran en alerta roja, con reportes de edificios derrumbados y graves afectaciones. En Manizales, la torre del reloj de la Catedral Basílica quedó en peligro de colapso.
· Quibdó: La capital del departamento del Chocó, la zona más cercana al epicentro, registró heridos y graves daños en sus edificaciones.

Reacción del Gobierno y operaciones de rescate

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo el pasado viernes, declaró la situación de «desastre nacional» para movilizar todos los recursos del Estado. Desde Bogotá, convocó un Puesto de Mando Unificado para coordinar la respuesta y viajó a la zona del desastre para supervisar personalmente la ayuda a los afectados.

Los equipos de emergencia trabajan a contrarreloj para rescatar a los sobrevivientes atrapados entre los escombros. A las zonas más afectadas han llegado brigadas de rescate con caninos especializados y sistemas de drones. La infraestructura crítica también sufrió un duro golpe: siete aeropuertos han suspendido sus operaciones y al menos 18 centros de salud y 52 centros educativos resultaron dañados.

El mundo se solidariza

La magnitud de la tragedia ha conmovido a la comunidad internacional. El Gobierno de Cuba expresó sus condolencias al pueblo colombiano. El presidente Miguel Díaz-Canel escribió en su cuenta de X: «Lamentamos los fallecimientos, heridos y daños provocados por el sismo en el Departamento del Chocó, en Colombia» .

Países vecinos como Venezuela también ofrecieron su ayuda, poniendo a disposición equipos de rescatistas y asistencia humanitaria. La solidaridad se ha manifestado desde todos los rincones del continente, en un momento de profundo dolor para la nación sudamericana.

Este terremoto se produce apenas mes y medio después de que un doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5 devastara partes de Venezuela, dejando más de 6.100 muertos. La región andina, una vez más, tiembla y muestra su fragilidad ante la fuerza imparable de la naturaleza. La prioridad ahora es salvar vidas y comenzar el largo y doloroso camino hacia la recuperación.