Educación sexual en Cuba: Una asignatura que se aprende desde la infancia

Por: Gabriela Alcina Fernández
04 / Sep / 2026

Cada 4 de septiembre, el mundo conmemora el Día Mundial de la Salud Sexual. En Cuba, esta fecha tiene un significado especial porque se dedica de manera prioritaria a la infancia, la adolescencia y la juventud. La celebración, impulsada desde 2011 por el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), busca sensibilizar a los más jóvenes sobre la necesidad de cuidar su salud sexual y reproductiva, y reconocer que el derecho a una vida sexual plena y responsable comienza desde edades tempranas.

En Cuba, la educación sexual no es un tema tabú ni un asunto que se deja para la adultez. El Programa Nacional de Educación y Salud Sexual (PRONESS) y la Educación Integral de la Sexualidad se han convertido en ejes transversales dentro del Sistema Nacional de Educación. Según la Resolución 174 del Ministerio de Salud Pública, se han establecido nuevas disposiciones para fortalecer la atención integral a la fecundidad en la adolescencia, con énfasis en la educación, la prevención y el acompañamiento a este grupo etario.

Las escuelas cubanas han integrado estos temas en sus currículos y actividades extracurriculares. Programas como el de educación de la sexualidad con enfoque de género y derechos sexuales se aplican en la enseñanza secundaria básica, preuniversitaria y técnica y profesional. Además, se realizan charlas, conferencias, cine debates y sesiones de teatro en todos los niveles educativos. En Camagüey, por ejemplo, el Programa de Educación Sexual en las escuelas contribuye a sensibilizar, mediante el diálogo permanente, a docentes, familiares y alumnos sobre la prevención de enfermedades y del embarazo en la adolescencia. Este enfoque integral busca que los estudiantes desarrollen habilidades para la vida y conductas sexuales responsables.

La doctora Mariela Castro Espín, directora del CENESEX, ha insistido en que una educación integral de la sexualidad responde a todas las preguntas, da seguridad a los jóvenes y les permite decidir responsablemente, evitando caer en la manipulación de otras personas. El enfoque cubano se basa en los derechos humanos y reconoce que los derechos sexuales y reproductivos deben ser considerados como tales, un principio que Cuba defiende y promueve desde sus políticas públicas.

La fecha del Día Mundial de la Salud Sexual, que coincide con el inicio del curso escolar, se ha convertido en un espacio fijo para estimular el interés de los sectores poblacionales más jóvenes en preguntar sobre sexualidad sin temores ni prejuicios. Las celebraciones incluyen ferias comunitarias, juegos de preguntas y respuestas, entrega de materiales educativos y conciertos, creando un ambiente donde hablar de sexualidad es natural y necesario.

La educación sexual en Cuba no es solo responsabilidad de la escuela. El Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) y el UNFPA trabajan de conjunto con el MINSAP para garantizar el acceso de los adolescentes a servicios de orientación y planificación familiar en espacios seguros, así como la disponibilidad de métodos anticonceptivos. También se promueve el diálogo intersectorial para mejorar el acceso y la calidad de los servicios de salud sexual y reproductiva, con énfasis en adolescentes y jóvenes. En este Día Mundial de la Salud Sexual, Cuba reafirma su compromiso con una educación sexual integral que no espera a que los jóvenes crezcan para hablarles de estos temas, sino que les brinda las herramientas necesarias desde la infancia para que puedan tomar decisiones libres, responsables y saludables a lo largo de toda su vida.