La aeronave que trasladó los restos mortales de los 32 combatientes cubanos caídos en el ataque a Venezuela arribó al amanecer de hoy al aeropuerto internacional José Martí, de esta capital.
Los ecos del recibimiento de Cuba a sus hijos caídos no podrá ser borrado jamás de la memoria nacional.
El dolor, el antimperialismo y el compromiso con el país, son hoy sentimientos que se agudizan en un pueblo que desde temprano se movilizó en la capital para recibir y homenajear a sus 32 hijos caídos en Venezuela en combate desigual contra las fuerzas estadounidenses.

Tras emotiva ceremonia militar en homenaje a los 32 combatientes cubanos caídos en el ataque a Venezuela, la guardia de honor comenzó el traslado de sus restos mortales desde el aeropuerto internacional José Martí, de esta capital, por la Avenida Rancho Boyeros, hasta la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar).
En la ceremonia, y en presencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, y el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, el General de Cuerpo de Ejército Lázaro Alberto Álvarez Casas, Ministro del Interior afirmó que Cuba recibe hoy a los caídos convertidos en héroes.
Camina el cortejo por la ancha avenida de Rancho Boyeros y la gente está desde la madrugada a la espera del momento.

Hay que ir! ,dijo un vecino, esos hombres son gigantes!.En la patria restos mortales de los 32 cubanos caídos en Venezuela Desde que en Cuba llegaron las noticias del fatídico 3 de enero cuando los yanquis irrumpieron en Caracas sin permiso, ni moral, las lágrimas se mezclaron con la furia, el dolor y el honor por los 32 cubanos que alzaron más que coraje ante el ataque.
Camina el cortejo y los rostros de quienes acuden silenciosos se contraen, hay puños que se cierran y ojos que se nublan en una respuesta que no necesita pancarta y cruza el mar como el grito del guerrillero en el cañaveral de Alegría de Pio.

El dolor crece y se multiplica, dijo Fidel en aquel multitudinario acto cuando el terrorismo asesinó a 73 seres humanos en el vuelo de Cubana frente a las costas de Barbados, el mismo terrorismo en pleno siglo XXI que arrebata la vida de 32 hijos, padres, hermanos, amigos.
En la avenida de Rancho Boyeros antes de la salida del sol el pueblo de La Habana amanecía porque 32 cubanos corajudos se batieron duro y la patria los recibe con honor y gloria.
Avanza el cortejo y las banderas se despliegan en un grito ahogado, es un grito de paz; pero es también un mensaje de ¡alerta ! Aquí hay hombres y mujeres con los ojos abiertos y las mochilas detrás de la puerta, aunque evoquen al poeta y este dolor no lo curen ni los ángeles.
Pasadas las nueve de la mañana llegaron a la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, en el municipio Plaza de la Revolución, los restos mortales de los 32 cubanos caídos en el cumplimiento del deber en Venezuela.

La entrada del batallón de ceremonia de las FAR, portando los féretros, marcó uno de los momentos más solemnes de la jornada.
Dentro del recinto se desarrolla la ceremonia militar. Los primeros en rendir tributo son sus compañeros de armas, formados con rigor y silencio.

Los armones permanecen expuestos, cada uno acompañado por la fotografía del combatiente que regresa al seno de su hogar, un gesto que devuelve nombres y rostros a la despedida.
En las afueras del Ministerio, el ambiente es de recogimiento. Corren lágrimas por las mejillas de muchos de quienes esperan para dar el último adiós.

Hay presencia de representantes del Ministerio del Interior, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, de la Asociación de Combatientes de Cuba y de organizaciones políticas y de masas. Hombres y mujeres de entera confianza, unidos en el mismo gesto de respeto.
Las puertas también están abiertas para toda la población, que podrá llegar a la sede del Minfar hasta las seis de la tarde y rendir tributo a sus héroes.




