Fidel Castro Ruz: Un recorrido por la vida del Comandante en su centenario

Por: Gabriela Alcina Fernández
10 / Ago / 2026

El 13 de agosto de 2026 marca el centenario del nacimiento de Fidel Alejandro Castro Ruz, el líder histórico de la Revolución Cubana. Una vida de 90 años que no solo transformó a Cuba, sino que dejó una huella imborrable en la historia de América Latina y el mundo. En este recorrido, repasamos los momentos clave de su extraordinaria existencia.

Fidel Castro nació el 13 de agosto de 1926 en Birán, un pequeño poblado de la antigua provincia de Oriente (hoy Holguín). Hijo de Ángel Castro Argiz, un campesino gallego que llegó a ser terrateniente y colono cañero, y de Lina Ruz González, una campesina pinareña. Aprendió a leer y escribir en la escuela pública de Birán y continuó su enseñanza primaria en colegios católicos en Santiago de Cuba. Sus estudios de bachillerato los realizó en el prestigioso Colegio de Belén, en La Habana, regentado por los jesuitas, donde se graduó en junio de 1945. Sus maestros dijeron de él: «Se distinguió siempre en todas las asignaturas relacionadas con las letras… Fidel tiene madera y no faltará el artista».

En septiembre de 1945 matriculó en la Universidad de La Habana en las carreras de Derecho y Ciencias Sociales. Allí se vinculó de inmediato a las luchas políticas estudiantiles y ocupó cargos en la Federación Estudiantil Universitaria (FEU). Desde joven, mostró una temprana vocación revolucionaria: participó en la fallida expedición contra el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo en 1947, y se involucró en organizaciones que luchaban por la independencia de Puerto Rico y la democracia en República Dominicana. Simpatizante del Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo) de Eduardo Chibás, Fidel fue un activo militante que denunciaba la corrupción del gobierno de turno.

La muerte de Chibás en 1951 y el golpe de Estado de Fulgencio Batista en 1952 marcaron un punto de inflexión en la vida de Fidel. Convencido de que la vía legal estaba cerrada, organizó el asalto al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba el 26 de julio de 1953. La acción fracasó, pero Fidel fue capturado y juzgado. En su defensa, pronunció el histórico alegato «La historia me absolverá», que se convirtió en el programa político de la Revolución. Tras cumplir una condena en la Isla de Pinos, fue liberado por la amnistía de 1955 y partió al exilio en México. Allí organizó el Movimiento 26 de Julio y preparó la expedición del yate Granma, que desembarcó en Cuba el 2 de diciembre de 1956. Con apenas un puñado de sobrevivientes, se refugió en la Sierra Maestra y comenzó la lucha guerrillera que culminaría con el triunfo del 1 de enero de 1959.

Tras el triunfo, Fidel asumió como Primer Ministro (1959-1976) y luego como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros (1976-2008). Fue también Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba desde su fundación en 1965 hasta 2011. Bajo su dirección, Cuba implementó una reforma agraria, nacionalizó empresas extranjeras, universalizó la educación y la salud, y se convirtió en un referente internacional de solidaridad con los movimientos de liberación nacional. Fidel fue un defensor incansable del internacionalismo y un crítico feroz del imperialismo. A lo largo de su vida, sufrió más de 600 intentos de asesinato y resistió un bloqueo económico que se ha recrudecido con el tiempo. Sin embargo, mantuvo su compromiso con la soberanía y la justicia social hasta el final de sus días.

Fidel Castro falleció en La Habana el 25 de noviembre de 2016, pero su legado perdura. En el año 2000, en una de sus últimas intervenciones públicas, definió su concepto de Revolución: «Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños». El 2026 fue declarado el «Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz» por el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez. En todo el país se realizan homenajes y actividades que reflejan su influencia en la cultura, la política y la vida cotidiana de los cubanos.

A cien años de su nacimiento, la figura de Fidel Castro sigue siendo un pilar de la identidad cubana. Fidel Castro no fue solo un líder político; fue un símbolo de resistencia y dignidad. Como ha dicho el pueblo cubano, Fidel vive. Y en su centenario, su legado sigue inspirando a quienes luchan por un mundo más justo. Cuba no tiene que adoctrinar a nadie. No tiene que exportar ideas. Es la historia la que imparte lecciones. Y la historia de Fidel Castro es, sin duda, una de las más grandes lecciones del siglo XX.