Leñadores a la final del béisbol cubano

Por: Diana Guirola de la Fuente
Tomado de -
10 / Feb / 2026

Por tercera temporada consecutiva los Leñadores de Las Tunas animarán la final de la pelota cubana, luego de vencer cuatro carreras por dos a los Cazadores de Artemisa, apoyados en la ofensiva de Luis Antonio Pérez y un relevo de calidad de Keniel Ferraz durante el sexto juego de la semifinal en el estadio 26 de Julio.

   En una jornada con fisuras en el staff de abridores, dada la poca disponibilidad de efectivos, Ferraz volvió a ser importante en las aspiraciones de los suyos, con un desempeño de seis entradas que le valieron un éxito a ritmo de seis indiscutibles, tres ponches y una carrera limpia.

   Sin embargo, de la misma manera en que sucedió a lo largo de la campaña, el grupo de entrenadores extendió en demasía la estancia del diestro en el box y de ahí emergieron las mayores complicaciones en el octavo episodio, cuando los de casa mejoraron sus prestaciones en el «pentágono» hasta disminuir las diferencias en la pizarra (4×3) con sencillo de José Antonio Jiménez.

   Asimismo el dramatismo continuó en la última entrada, pues si Leonardo Joseph falló en el objetivo de poner su velocidad en las bases, a la defensa enmendó el quehacer con un tiro desde el jardín derecho que ahogó el grito de una multitud expectante frente a un empate a centímetros de consumarse, pero acabó en solo la anécdota y, por ende, la desdicha monticular para Leonardo Ocle.

   Con el madero, principal arma del plantel del Balcón de Oriente, Luis Pérez (4-3/ 2 CI) pegó una línea hacia lo profundo del jardín izquierdo para posibilitar el arribo a home plate de dos compañeros, quienes significaron la ventaja definitiva, en una jornada con once hits y un averaje de 313 con corredores en circulación, producto de cinco imparables en 16 turnos.

  Antes, en el primer tercio, los verdirrojos consiguieron dos «hachazos» por intermedio de los swings de Yordanis Alarcón y Henry Quintero; mientras los anfitriones flecharon dos anotaciones en el tercer acto con las contribuciones de los hombres importantes en la artillería,  Dayán García y  «Pepe» Jiménez, ambos con un remolque per cápita.