Llamamiento de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular a los parlamentarios del mundo.
Los integrantes de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba condenamos la nueva escalada del actual gobierno de los Estados Unidos, que pone al desnudo una vez más la naturaleza criminal de la política de guerra económica con el claro propósito de provocar la asfixia del pueblo cubano.
Al mismo tiempo, respaldamos la Declaración del Gobierno Revolucionario publicada el pasado 30 de enero. Nuevamente el imperio emplea la mentira y la calumnia como armas para justificar sus pretensiones expansionistas. Pero no lo van a lograr con Cuba.
La reciente Orden Ejecutiva del presidente de los Estados Unidos expresa que las prácticas y las acciones del Gobierno cubano constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos.
Cuba es un país de paz; jamás ha apoyado acciones terroristas, las cuales denuncia y condena con firmeza. En cambio, durante más de seis decenios, ha sido víctima del terrorismo de Estado, y de una cruel guerra económica por parte de sucesivas administraciones estadounidenses.
Al establecer un sistema arancelario hacia los países que vendan o suministren petróleo a Cuba, la orden adquiere carácter extraterritorial porque viola el Derecho Internacional y la soberanía de los Estados.
El documento atenta contra la estabilidad de la región y expresa irrespeto por la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los 33 jefes y jefas de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
Una vez más se equivocan los gobernantes estadounidenses al subestimar el patriotismo de cubanas y cubanos. Ignoran los muchos pasajes que nuestra historia recoge de entrega infinita a la causa de la independencia.
Cuba reitera su disposición al diálogo con el Gobierno de los Estados Unidos, en igualdad de condiciones y con respeto absoluto a su independencia y soberanía.
Ante esta nueva agresión llena de crueldad, hacemos un llamado a los parlamentarios de todas las latitudes a denunciar la política vil, carente de ética, con que el gobierno de los Estados Unidos pretende pisotear la soberanía de Cuba y de los pueblos de Nuestra América y del mundo; especialmente exhortamos al pueblo de los Estados Unidos a rechazar esta injusticia.
Agradecemos los mensajes de solidaridad llegados desde numerosos países, órganos legislativos y grupos parlamentarios de amistad, y organizaciones políticas, que se pronuncian por el respeto a los derechos humanos y el progreso del pueblo cubano.




