El pasado 17 de octubre se celebró el Día de las Áreas Protegidas de Latinoamérica y el Caribe, una fecha que en Sagua la Grande tuvo un significado especial: los Mogotes de Jumagua, aprobados como Área Protegida de Cuba en junio de 2008, son un tesoro natural que enorgullece a todos los sagüeros.
Ubicados al noroeste de la ciudad, estos mogotes conforman un paraíso natural de exuberante vegetación. Abarcan unas 376 hectáreas de formaciones geológicas de caliza que alcanzan entre 33 y 38 metros de altura sobre el nivel del mar. En ellas se alinean ocho mogotes que emergen sobre la llanura, creando un paisaje único.
La biodiversidad del área es notable: alberga más de 420 especies de plantas, de las cuales 48 son endémicas del archipiélago cubano. Las de mayor valor son la Trinax ekmaniana, conocida como palmita de Jumagua, y el roble enano (Tabebuia saxicola), que solo habitan en los farallones de la ladera norte de varios de los mogotes. Asociado a estas formaciones existe un sistema cavernario de ocho cuevas con más de 600 metros de longitud. Una de ellas se denomina Mural de Megalocnus, por los restos encontrados de este mamífero extinto de la fauna cubana.
El área también guarda evidencias de asentamientos aborígenes de la cultura pre-agroalfarera, halladas por integrantes del grupo arqueológico Sabaneque entre los años 70 y 85 del pasado siglo XX.
La zona cuenta con regulaciones establecidas en la Gaceta Oficial No. 111 Ordinaria del 8 de octubre de 2021, del Consejo de Ministros, que definen las actividades permitidas y las prohibiciones para personas naturales y jurídicas. Entre las prohibiciones destacan el uso del fuego en los límites del área protegida y la extracción de especies de flora o fauna, así como muestras de otro tipo, sin la autorización oficial correspondiente.
Los Mogotes de Jumagua permiten a los visitantes estar en contacto directo con el medio ambiente. Cuidarlos es tarea de todos para que las futuras generaciones también puedan disfrutar de este pulmón natural de Sagua la Grande.




