El Hospital Provincial General Docente Mártires del 9 de Abril de Sagua la Grande celebra este 9 de abril su 58 aniversario. Cinco décadas y ocho años de historia, de vidas salvadas, de noches de guardia y de un compromiso que nació con un exhorto directo del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Una fundadora que lo recuerda todo
Margarita Viera Alfonso es una de las fundadoras del centro. Desde el día de su inauguración trabajó en la sala de consultas externas, hasta que la jubilación la apartó de las batas blancas, pero no del cariño por la casa.
Ella recuerda con nitidez aquella jornada en que, de manera inesperada, conversó con Fidel durante la apertura del hospital. En su discurso, el Comandante exhortó a los trabajadores del centro a ofrecer un servicio de excelencia como el mejor homenaje a los caídos en la gesta del 9 de Abril. Esa frase, asegura Margarita, marcó el espíritu de la institución durante casi seis décadas.
Más de 300 camas y tecnología que llegó para quedarse (aunque hoy falte)
Margarita confiesa que en sus inicios jamás imaginó que el hospital llegaría a ofrecer tantos servicios, ni que dispondría de más de 300 camas. Tampoco soñó con tratamientos como la hemodiálisis con riñones artificiales, que hoy benefician a pacientes con insuficiencia renal crónica provenientes de Cifuentes, Corralillo, Encrucijada y el propio municipio de Sagua.

Con el paso de los años, el centro incorporó tecnologías de punta como la tomografía axial computarizada (TAC). Sin embargo, algunas de estas máquinas llevan tiempo inactivas. La alta inversión que requiere su reposición, sumada a las presiones económicas que enfrenta el país, ha impedido que puedan volver a funcionar con normalidad. Aun así, el personal no se rinde y hace milagros con lo que tiene.
Reparaciones y mejoras: un respiro para el centro
A pesar de las dificultades, el hospital no se detiene. Recientemente se ejecutaron acciones de reparación de carpintería, mantenimiento general y pintura, con el apoyo de diversas empresas y de la Dirección Provincial de Salud. Todo con un objetivo claro: mejorar los servicios a la población.
Para constatar los avances, autoridades del Partido y el Gobierno provincial y municipal compartieron con el colectivo del hospital, en especial con las salas de mayor sensibilidad, como la de Neonatología, donde la vida comienza a veces entre luces de emergencia y manos firmes.
Dos fundadoras que siguen cerca
Margarita Viera no está sola en esta historia. Junto a ella, Milagros Castillo es otra de las fundadoras del centro. Ambas están jubiladas, pero se mantienen como colaboradoras activas, pendientes de cada noticia, de cada logro y de cada necesidad de «su» hospital.
Porque un hospital no es solo paredes y camas. Es, sobre todo, las personas que lo hicieron posible y las que cada día lo mantienen en pie. En sus 58 años, el Mártires del 9 de Abril ha sido testigo de nacimientos, despedidas, milagros cotidianos y también de ausencias. Pero sigue ahí, firme, como aquel 9 de abril de 1968, cuando abrió sus puertas por primera vez.
Felicidades a todos los que, desde entonces, han hecho posible que la vida, a pesar de todo, siga ganando.
En autoría conjunta con Bárbara Fortes Moya.




