Rendimos aquí no solo el tributo que le debemos a los hermanos caídos, es también un acto para honrar a todos los que desde diferentes puestos libraron aquel combate por la vida, enfatizó hoy Ernesto Moreno Molina a nombre de los bomberos voluntarios, a cuatro años del incendio en la Base de Supertanqueros local.
En el entorno de la Plaza de La Vigía, justo frente al Museo de Bomberos Cuartel Enrique Estrada, el pueblo recordó a los 17 valientes caídos en el cumplimiento del deber durante el enfrentamiento al siniestro que en 2022 trascendió como el mayor desastre tecnológico de origen natural registrado en Cuba.

Hoy hablamos en nombre de los cientos de bomberos voluntarios que tuvieron un desempeño protagónico en las acciones de enfrentamiento, tanto en el lugar de los hechos como en otras tareas que se cumplieron con entereza, expresó el vicepresidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios en el municipio de Matanzas.
Muchos bomberos voluntarios también resultaron lesionados, pues no vacilaron en permanecer en primera línea de combate por más complejas y dolorosas que fueran las condiciones; incluso desde municipios distantes se trasladaron por su medios y permanecieron durante el tiempo que duró la extinción y liquidación de las llamas, destacó.

Fueron días en los que se creció el respeto por los hombres y mujeres que enfrentaban el incendio, el dolor por las vidas truncadas se multiplicó y las muestras de solidaridad y aliento fueron infinitas, enfatizó Moreno Molina, quien concluyó con el compromiso de honrar las convicciones del Comandante en Jefe Fidel Castro en el año del centenario de su natalicio.
Tras el acto presidido por Antonio Víctor González Imbert, miembro del Buró Provincial del Partido Comunista de Cuba, y Marieta Poey Zamora, gobernadora de Matanzas, los familiares de los caídos se trasladaron al Cementerio de San Carlos Borromeo, donde descansan los restos de sus seres queridos en el Panteón de los caídos por la Defensa.





